VOLUNTARIADO

REVISTA Nº 120 – SEPTIEMBRE 2015

Voluntariado: una forma de
relacionarse

Partimos de que el carisma de la hospitalidad es un don concedido para una misión eclesial a favor de los pobres y necesitados. (Extraído de la Carta de Identidad de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios 2000).

El éxito del voluntariado no se mide por la cantidad de sus acciones sino por la calidad en su forma de relacionarse. Lo importante no es cuántas cosas hemos hecho hoy, sino lo que hemos sido hoy para el otro.

La misión del voluntario es dar el apoyo al enfermo y, en su caso, a los familiares, para que se sientan respaldados, acompañados y fortalecidos en este difícil trance de la enfermedad, tienen una labor de complementariedad.

El voluntariado tiene una serie de principios:

Voluntariedad

Forman parte de la estructura de manera VOLUNTARIA Y LIBRE.

Gratuidad

Su entrega es fruto de una exigencia interior, de un compromiso personal.

Solidaridad

Surge de una experiencia del otro, del prójimo, de justicia social y de corresponsabilidad evangélica.

Complementariedad

Se asumen tareas que en nuestra sociedad son deficientes, enriqueciéndola, promoviendo así la justicia social.

De integracion personal

Se da más de lo que se recibe.

De preparacion

Exige una formación adecuada, que dote de conocimientos históricos, dimensión apostólica, así como los valores de la institución.

Evangélico

Aunque el voluntariado es aconfesional, se fundamenta en el Evangelio y en el ejemplo de San Juan de Dios.

La hospitalidad no discrimina ni hace favoritismos. Por ello, el voluntariado hospitalario ha de representar la superación de todo tipo de prejuicio y estereotipo cultural,
social, religioso o político. En el seno de una sociedad excluyente y que alimenta la discriminación. La hospitalidad es una expresión de amor gratuito. El desinterés, tan propio de voluntariado, ha de crecer y alimentarse en el voluntariado hospitalario.

El valor de la hospitalidad nos lleva a cuidar una especial sensibilidad para detectar y atender a aquellas personas más vulnerables. Los voluntarios son llamados a aportar un “valor añadido” en la atención. A la prestación cualificada de los profesionales – a quienes no sustituimos – añadimos un campo de nuevas posibilidades mediante las que profundizamos en la asistencia integral en el desarrollo de aquellos aspectos más humanos y relacionales de la persona.

Como voluntarios de la Orden, el sentido de pertenencia de un voluntario genera una fuerte dinámica de solidaridad.

Estas actitudes hospitalarias de San Juan de Dios sorprendieron, desconcertaron, pero funcionaron como faros para indicar caminos nuevos de asistencia y humanidad hacia los pobres y los enfermos. De la nada creó un modelo alternativo de ser ciudadano, cristiano, hospitalario a favor de los mas abandonados.

Esta hospitalidad profética ha sido una levadura en la renovación de la asistencia, pero funciona también como conciencia crítica y guía sensibilizadora para actitudes nuevas y prácticas de ayuda hacia los pobres y marginados.

Para más información te puedes poner en contacto en el siguiente correo electrónico: leon.voluntariado@hsjd.es