RECURSOS HUMANOS
REVISTA Nº 131 – JUNIO 2018

¿Sabemos conciliar nuestra vida laboral y familiar?

El pasado mes de abril se presentó el libro «Integrar la vida. Liderar con éxito la trayectoria profesional y personal en un mundo global» escrito por Nuria Chinchilla (doctora en Dirección de Empresas y Directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE Business School), Pilar García Lombardía (coordinadora del Programa Young Civic Leaders, Fundadora de DECOM e investigadora del ESE Business School en la gestión de los recursos humanos, responsabilidad corporativa y voluntariado corporativo) y Esther Jiménez (Decana de la Facultad de Educación de la UIC, profesora del IESE Business School e investigadora del equipo del IESE-Women in Leadership).

Según nos cuenta la propia Nuria Chinchilla en su blog, el término ‘conciliación’ se ha reducido, en su uso más frecuente, a una concepción tan simplista que resulta casi irreconocible: para muchas personas, conciliar se limita a implantar unos horarios laborales flexibles o a ampliar las bajas por maternidad.

Porque, claro está, la conciliación, para estas mentalidades, es cosa de mujeres, más concretamente, de madres. En realidad, ¿por qué tiene que haber conflicto entre mi vida personal, mi familia, mi desarrollo profesional y mi desempeño en la empresa? Una persona proactiva, fuerte, que ha desarrollado su voluntad y su libertad, que sabe lo que quiere y cuáles son sus metas, será perfectamente capaz de orquestar su existencia, afinar todos los instrumentos y producir una melodía armoniosa.

Continúa la autora diciendo que en el libro plantean una serie de prácticas y ejercicios que sirven de orientación en ese itinerario que comienza en la conciliación con uno mismo para después abrirse a los elementos que integran nuestra vida: la pareja, la familia, la empresa, el trabajo y, finalmente, la sociedad. ¿Cuál es nuestro rol en cada uno de estos ámbitos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Podemos o debemos cambiar nuestra perspectiva de la vida?

Fieles y coherentes a nuestra misión tras conocerla

Finalmente Nuria plantea que, una vez que somos capaces de conocer nuestra misión y ser coherentes y fieles a ella, todos los elementos se integran y adquieren sentido y trascendencia, proporcionándonos esa grata satisfacción espiritual y física que nos dará la posibilidad de tener una vida plena y feliz. En la toma de decisiones diarias, priorizando a qué dedicamos el tiempo, es como vamos tejiendo nuestra vida e integrando nuestra trayectoria profesional y personal.

Se pone de manifiesto así la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos en materia de conciliación y, en este sentido, debemos ser realistas y priorizar sobre aquello que para nosotros es más importante en cada momento, a veces la conciliación no nos llega y no siempre es por circunstancias impuestas, sino que nuestra situación personal nos impone una realidad incompatible con otros intereses y es ahí donde debemos aprender a liderar nuestra propia vida hacia la dirección adecuada en todos sus ámbitos. 

Ahora bien, los colaboradores no estamos solos en la difícil tarea de conciliar lo personal y lo laboral, las soluciones para favorecer la conciliación son un desafío para todos, incluidas las organizaciones y la sociedad, y por eso deben estar basadas en un equilibrio racional entre los intereses de las empresas, las administraciones públicas y los profesionales, de manera que cada uno asuma su propia responsabilidad y no imponga sus preferencias sobre los demás.

Aunque las organizaciones somos cada vez más conscientes que la conciliación sigue siendo un tema de vital importancia que no deja de preocupar a todos los agentes implicados, sin embargo, ésta es una realidad relativamente joven que no siempre ocupa un lugar prioritario en nuestras agendas y que requiere un cambio de perspectiva para darle una respuesta adecuada.

En un primer momento, la incorporación al mundo laboral de la mujer fue el principal agente que propició el cambio hacia empresas más humanas y flexibles superando los tradicionales modelos mecanicistas, pero en la actualidad esta necesidad ha ido creciendo, evolucionando y desarrollándose para dejar de enfocarse casi exclusivamente en la mujer, y más en concreto en la mujer madre, y contemplar otras realidades, de manera que debemos ser capaces de dar respuesta a todos los perfiles profesionales y a la diversidad de modelos familiares presentes en nuestra sociedad, para que nadie resulte perjudicado en función de su realidad personal ya que todos partimos de la misma situación.

Por lo tanto, la gestión de la conciliación requiere, al menos en parte, ir más allá de flexibilizar el horario o ampliar los permisos recogidos en la legislación, se trata de propiciar un cambio de mentalidad más sensible con las personas y que propicie una cultura de confianza, a través de modelos de gestión integral del capital humano con respeto, trabajo en equipo, compromiso, credibilidad y orgullo de pertenencia.

El Hospital San Juan de Dios de León, empresa familiarmente responsable

En el Hospital San Juan de Dios de León asumimos este reto y contamos con el modelo de gestión de empresa familiarmente responsable, como marco de actuación para llevar a cabo una gestión integral de las personas desde la perspectiva de la conciliación y la corresponsabilidad. Además, en el año 2018, hemos renovado nuestro compromiso con este sistema de gestión obteniendo la recertificación de nuestro hospital como empresa efr y mejorando nuestra calificación hasta alcanzar la categoría B+, lo que nos identifica como una entidad proactiva y con una clara vocación de mejora en materia de conciliación, en la que hemos internalizado buena parte de la cultura efr en nuestro estilo de dirección y procesos de gestión.

Mónica Redondo Arias
Responsable de RRHH
Hospital San Juan de Dios de León