RECURSOS HUMANOS

REVISTA Nº 124 – SEPTIEMBRE 2016

Prevención de riesgos laborales:
responsabilidad compartida

El Artículo 2 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales define el objeto y carácter de esta norma diciendo: “La presente Ley tiene por objeto promover la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo… Para el cumplimiento de dichos fines, la presente Ley regula
las actuaciones a desarrollar por las Administraciones públicas, así como por los empresarios, los trabajadores y sus respectivas organizaciones representativas.”

La importancia de esta disciplina que persigue mejorar las condiciones de trabajo para aumentar el nivel de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores es incuestionable, pero solemos pensar que la empresa es la única responsable de implantar las medidas y acciones necesarias para evitar o reducir los riesgos derivados del trabajo, sin embargo, la propia ley se basa en los principios de coordinación y participación para concebir esta materia como una responsabilidad compartida, en la que los propios trabajadores y sus representantes también deben asumir obligaciones para fomentar así una auténtica cultura preventiva.

Los empleados y sus representantes son quienes mejor conocen las peculiaridades de su puesto de trabajo y saben qué hacer para que sea más seguro, con lo que su cooperación es vital para desarrollar métodos eficaces para prevenir riesgos. La propia Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo lanzó en el periodo 2012-2013 la campaña “Trabajando juntos para la prevención de riesgos” cuya premisa fue que, si bien la responsabilidad última de los riesgos labores recae sobre la empresa de nada servirán sus esfuerzos si los trabajadores no participan activamente.

Es necesario que los profesionales respeten las normas de seguridad pero además deben asumir un auténtico compromiso con su salud y seguridad laborales cumpliendo cuatro principios:

Cuidar de su propia salud y seguridad laboral y de la de aquellas personas a las que puede afectar su actividad profesional.

Cooperar activamente con la empresa en los temas relacionados con la prevención de riesgos laborales.

Participar en la formación impartida por la empresa y aplicar lo aprendido mientras realizan su trabajo y utilizan las herramientas y equipos necesarios de manera
segura.

Comunicar a la empresa, su supervisor o a la representación de los trabajadores, aquellas actividades o medidas de seguridad inadecuadas que pongan en peligro la salud o seguridad de cualquier empleado.

Además, la empresa debe facilitar vías de participación activa de los trabajadores en esta materia, para ello es importante combinar mecanismos de participación formal, como puede ser el comité de seguridad y salud, y mecanismos informales de participación directa, impulsando ambos sistemas como herramientas complementarias.

En la Política de Prevención de Riesgos Laborales del Hospital San Juan de Dios de León, el Comité de Dirección asume expresamente su responsabilidad en materia de Prevención de Riesgos Laborales y la importancia básica de los aspectos relacionados con la seguridad y salud de sus profesionales, y pone en práctica esta declaración mediante el análisis de todas las propuestas, sugerencias y quejas que se plantean desde el Comité de Seguridad y Salud, apoyando su labor y poniendo a su disposición los medios necesarios para que puedan desempeñar eficazmente sus funciones, ya que desempeñan una labor proactiva esencial promoviendo algunas de las principales iniciativas que se están desarrollando en nuestro Hospital en materia de prevención, como el protocolo de agresiones en el que está trabajando
actualmente este comité.

De otro lado, en nuestro hospital se favorecen otros mecanismos de participación como el acceso para todos los profesionales a la información sobre prevención de riesgos laborales a través de la intranet o la posibilidad de plantear cualquier cuestión al respecto a través de un buzón electrónico que garantiza el anonimato de las consultas planteadas.

Nuestro hospital trabaja actualmente en la implantación de su Plan de Autoprotección cuyo objetivo básico es asegurar que todos los trabajadores y usuarios del centro dispongan de la formación e información necesarias sobre las actuaciones a seguir en caso de emergencias, ante las cuales adquieren un papel especialmente relevante los profesionales que forman parte de los equipos de autoprotección designados y que asumen funciones concretas en caso de que se produzca una emergencia, por lo que la colaboración de los profesionales será imprescindible para que la implantación del plan sea realmente eficaz.

Según se desprende del análisis de los resultados de la encuesta europea de empresas sobre los riesgos nuevos y emergentes (Esener), los centros de trabajo en que los trabajadores contribuyen activamente en materia preventiva suelen presentar niveles inferiores de riesgo y de siniestralidad laboral y nuestro Hospital puede ser un ejemplo de ello, ya que desde el año 2009 nuestro índice de siniestralidad es inferior al del sector y, en gran parte, se debe al compromiso de nuestros profesionales con su seguridad y salud laborales.

Mónica Redondo Arias
Responsable de RRHH
Hospital San Juan de Dios de León