la importancia de lo intangible
RECURSOS HUMANOS

REVISTA Nº 141 – DICIEMBRE 2020

La importancia de lo tangible

Históricamente, la prevención comenzó centrándose en los accidentes laborales y en las enfermedades profesionales, siendo ambas situaciones relativamente asequibles de evaluar. Con el paso del tiempo y acercándonos ya más al momento presente, se ha incluido muy progresivamente en la preocupación prevencionista el estudio y valoración de los riesgos psicosociales, hasta el momento algo desconocido y supuestamente carente de la suficiente importancia como para detenerse en ello.

Pero, ¿qué entendemos por riesgos psicosociales? Podemos resumir que son aquellos que se relacionan por una parte con la forma de organizar el trabajo y por otra con las relaciones interpersonales dentro de la empresa, pudiendo ambos generar determinadas respuestas de tipo fisiológico, emocional, cognitivo y conductual. Lo que conocemos como “estrés”.

Los factores de naturaleza psicosocial pueden pasar desapercibidos ya que, aunque la identificación de las causas se inicia en el ámbito laboral, sus consecuencias van más allá de éste. En prevención de riesgos laborales, la evaluación psicosocial podemos decir que persigue el mismo objetivo que otros ámbitos de la prevención, que es identificar factores de riesgo y establecer medidas de mejora para prevenir daños, solo que dichos daños no son tan evidentes como pueden ser por ejemplo los riesgos de tipo físico, químico o biológico por poner un ejemplo.

Las evaluaciones de riesgos en las disciplinas de seguridad, higiene y ergonomía pueden normalmente realizarse con un porcentaje de fiabilidad y objetividad muy elevado en un espacio corto de tiempo. Sin embargo, la evaluación de riesgos psicosociales tiene unas características diferentes, ya que son las personas su activo, y de ahí su importancia y a la vez su dificultad. Esta complejidad existe desde el momento en el que es necesario verificar una relación causal directa entre el factor de riesgo psicosocial y el daño causado, para así poder implantar las técnicas de investigación y la metodología más eficaz para un desenlace óptimo.

Para acertar en la metodología escogida es importante tener en cuenta aspectos de carácter general como el entorno y clima de trabajo a rasgos generales, así como las funciones del puesto que vamos a evaluar, mientras que también por otra parte aspectos de tipo individual del trabajador como su personalidad, actitudes, motivaciones, valores, expectativas, metas, preocupaciones etc.

Desde la organización algunas de las medidas que se pueden llevar a cabo dirigidas a proteger el bienestar psicosocial de los trabajadores son:

  • Fomentar que el trato a los distintos grupos de trabajo sea equitativo y equilibrado para evitar sentimientos grupales e individuales de inferioridad.
  • Facilitar las condiciones ambientales y organizativas que fomenten la cooperación entre todos los trabajadores.
  • Establecer mecanismos de control y/o vigilancia que impidan situaciones de riesgo psicosocial.
  • Implicación por parte de los responsables directos en la resolución de los conflictos interpersonales existentes en las diferentes unidades o dentro de un área concreta.
  • Encuestas de satisfacción laboral al menos cada dos años. Por una parte, permiten que los trabajadores puedan expresar sus opiniones y necesidades con respecto a la empresa de una forma anónima; y, por otra, aportan a la empresa un conocimiento directo del ambiente que existe en un momento concreto en la empresa.

En cualquier caso, debemos de tener presente que, en base a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, los riesgos psicosociales han de ser evaluados y ser tenidos en cuenta con la misma importancia que cualquier otro tipo de riesgo. A partir de tener identificados cuales son los que afectan a nuestra plantilla, establecer un plan de acción, para conseguir eliminarlos y de no ser posible minimizarlos y que nuestra organización sea saludable física, psíquica y socialmente.

En la actualidad existe cada vez una mayor conciencia de la necesidad e importancia de fomentar en el ámbito laboral una cultura preventiva y de adoptar actitudes que favorezcan la existencia de un clima laboral adecuado, así como asumir la responsabilidad de cada integrante del servicio, en el ámbito de sus competencias, de adoptar las medidas necesarias para que la organización del trabajo permita la creatividad, la iniciativa, la autonomía suficiente, la cuantificación de tareas que asegure un reparto equitativo del volumen de trabajo, la posibilidad de aprender, de reciclarse y la valoración del trabajo realizado.

El Hospital San Juan de Dios de León es muy consciente de la importancia de la prevención de los riesgos psicosociales de su plantilla. Por ello, entre sus mecanismos preventivos está sin duda aplicar políticas de recursos humanos adecuadas para conseguir una psicología organizacional positiva.

Leticia Alvárez García
Recursos Humanos
Hospital San Juan de Dios de León