RECURSOS HUMANOS

REVISTA Nº 137 – DICIEMBRE 2019

¿Conoces realmente la importancia de la prevención de
riesgos laborales?

Aunque para algunos sean desconocidos los orígenes de la preocupación por el bienestar de la seguridad y salud laboral de los trabajadores y haya cierta creencia de que la Prevención de Riesgos Laborales es relativamente actual, lo cierto es que este interés se inicia a raíz de los cambios introducidos en el sistema productivo incorporado con la Revolución Industrial.

La construcción de fábricas de gran tamaño con tecnologías hasta ese momento desconocidas,  dio lugar a la aparición de riesgos que no existían, lo que comenzó a provocar un gran aumento de daños derivados del trabajo. Cabe destacar que para paliar esta situación inicialmente la palabra prevención no se contempló, sino que en un principio lo que se intentó fue llevar a cabo sistemas de protección frente a los daños. Aunque parezca lo mismo no lo es, ya que la protección da  por hecho que el daño va a suceder y pretende que el trabajador esté lo más preparado posible para enfrentarse a él, mientras que la prevención tiene como objetivo que el daño no se produzca nunca. No sería hasta el año 1900 donde se comenzarían a oír palabras como cultura reparacionista y prevencionista, a través de la antigua Ley del Seguro de Accidentes de Trabajo.

Si como vemos, hace más de un siglo que la preocupación del empresario por el bienestar del trabajador ya existía… ¿cómo no va a ser una prioridad la necesidad de una continua Prevención de Riesgos Laborales en las organizaciones actuales?

Teniendo en cuenta que la Prevención de Riesgos Laborales es el conjunto de actividades y medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo, ese es precisamente el objetivo empresarial, eliminar o reducir en la medida de lo posible los riesgos para sus trabajadores para que no desencadenen lesiones como consecuencia de sus funciones diarias.

Es evidente que dependiendo del tipo de trabajo los riesgos serán diferentes y por ello habrá que llevar a cabo la prevención frente a las diferentes amenazas que puedan surgir en cada puesto. Para tener una visión global del esquema de la prevención y ser conscientes de que estamos más expuestos de lo que seguramente pensamos, los riesgos a los que pueden enfrentarse los trabajadores son los siguientes:

  • Mecánicos: derivan de las condiciones de seguridad materiales que pueden causar accidentes como pueden ser el propio lugar de trabajo, las maquinas o equipos utilizados así como la manipulación y transporte de éstos. Pueden dar lugar caídas, golpes, cortes, atrapamientos…
  • Físicos: traen causa en el medio ambiente natural en el entorno laboral que puede en algún momento perjudicar al trabajador, como la temperatura, humedad, ventilación, iluminación, ruido, vibraciones, radiaciones ionizantes o no ionizantes.
  • Químicos: surgen por la presencia, en forma líquida, sólida o gaseosa, de sustancias químicas (tóxicas, nocivas, corrosivas, irritantes, sensibilizantes etc.), que pueden ser nocivas al acceder al organismo por vía respiratoria, digestiva o cutánea.
  • Biológicos: son consecuencia de la existencia de microorganismos que pueden encontrarse en el entorno de trabajo y alterar la salud provocando infecciones, enfermedades o alergias. Pueden ser organismos vivos (bacterias, virus, parásitos, hongos…), derivados de animales (pelos, plumas…) o vegetales (polen, madera, polvo vegetal…).
  • Derivados de la carga de trabajo: vienen producidos por los esfuerzos a los que se ve sometido el trabajador en el desempeño de su tarea, ya sea carga física como manejo de pesos, posturas de trabajo, movimientos repetitivos o bien  sea carga mental como el nivel de exigencia psíquica de la tarea, ritmos de trabajo, monotonía, grado de autonomía o responsabilidad.
  • Riesgos relacionales, organizativos o psicosociales: emanan de la organización del trabajo, de la estructura empresarial y del entramado de relaciones dentro de la empresa. Podríamos decir que en este apartado se englobarían factores como la jornada, el horario, la posibilidad de promoción, el reconocimiento de los superiores, conciliación de vida laboral y familiar, autonomía… 

Como vemos, aunque en muchos casos no seamos conscientes de la multitud de riesgos laborales que tenemos alrededor, existen y están ahí, cerca de nosotros en cada jornada de trabajo. Dependiendo de nuestro puesto, seremos más vulnerables a los de un grupo o a los de varios.

No hay que olvidar el gran papel que ocupan los trabajadores a nivel de corresponsabilidad  trabajador-empresa, ya que esta función preventiva no puede conseguir sus objetivos finales sin su implicación y colaboración.  NO HAY QUE OLVIDAR QUE LA PREVENCION ES COSA DE TODOS.

En el Hospital San Juan de Dios de León somos muy conscientes de las situaciones de riesgo inherentes al propio hecho de ser trabajador y estamos especialmente comprometidos con su seguridad y salud,  por ello impartimos de forma PERMANENTE formaciones específicas para cada puesto de trabajo y frente a los diversos riesgos existentes, como los impartidos recientemente en noviembre sobre la correcta manipulación de cargas, protección frente a riesgos biológicos, gestión del estrés… entre otros.

El Hospital San Juan de Dios de León se encuentra en permanente desarrollo y seguimiento del talento con el que cuenta y en constante captación de talento externo, ya que para nosotros es una prioridad total conseguir el necesario equilibrio entre el factor económico, el desarrollo tecnológico y el talento humano.

Leticia Alvárez García
Administrativa RRHH
Hospital San Juan de Dios de León