conectados con el amor obra social
OBRA SOCIAL
REVISTA Nº 140 – SEPTIEMBRE 2020

Conectados con el amor

«No podemos hacer grandes cosas, pero podemos hacer pequeñas cosas con gran amor». Esta frase, atribuida a la Madre Teresa de Calcuta, resume con bastante fidelidad el funcionamiento de la Comisión de Responsabilidad Social Corporativa del Hospital San Juan de Dios de León.

Formada por cinco personas, todas ellas con un puesto de trabajo a jornada completa y dedicación plena en otras áreas del hospital y con unos recursos económicos y materiales limitados, cada año planificamos nuestras actividades sin «grandes pretensiones» y allí donde nos faltan tiempo y medios, ponemos amor, ilusión y esperanza.

Un ejemplo de estas «pequeñas cosas realizadas con gran amor» es la campaña #LaEducaciónSuRefugio que hemos llevado a cabo este verano.

La necesidad surgió en marzo. La declaración del estado de alarma sanitaria, tras la expansión de la Covid-19 en nuestro país, trajo consigo varias consecuencias. La primera y más importante de todas fue la repercusión en la salud y la vida de miles de personas (millones si salimos de nuestras fronteras). Otra de ellas fue el cierre de los colegios y la necesidad de continuar con la formación académica de los niños y las niñas en sus propios hogares.

Para millones de familias, el cierre de los colegios suponía varios problemas: conciliar el trabajo con el cuidado y la educación de los menores, convertirse en maestro o maestra a tiempo completo sin preparación previa, permanecer las 24 horas del día dentro de un recinto cerrado con los pequeños… Para miles de familias los obstáculos fueron todavía mayores, ya que disponer de medios tecnológicos (como un ordenador o una tableta) y acceso a internet en casa, no solo era importante para seguir las clases, se convirtió en algo imprescindible.

En esta situación se encontraban las familias usuarias del proyecto de protección internacional del hospital, familias numerosas en la mayor parte de los casos y cuyo único dispositivo con acceso a internet era el teléfono móvil familiar. La responsable del proyecto lo comunicó al equipo de Obra Social y así surgió la campaña.

El objetivo inicial consistía en recaudar fondos para comprar 15 tabletas destinadas a las familias con menores de edad, que en aquel momento conformaban el grueso de los usuarios del proyecto de protección internacional. Sin embargo, otras familias iban a llegar en los meses siguientes y algunos jóvenes de más de 18 años sin estudios y sin conocer el idioma, también las necesitaban; de modo que, enseguida, se decidió ampliar la recaudación para poder comprar 20 dispositivos. Necesitábamos unos 4.300 euros y pensamos en diseñar una campaña de micro-donaciones a través de internet, ya que la situación sanitaria en España desaconsejaba la organización de cualquier evento presencial que aumentara el riesgo de propagar la epidemia.

Para lograr nuestro objetivo contamos, como siempre, con personas implicadas dentro de la Orden que nos ayudaron en cada fase: Raquel Santamarta, la responsable de comunicación, con Antonio Balas y Susana Oñoro, apoyándonos desde Madrid, fueron más que nuestro soporte, el brazo ejecutor de la campaña y los primeros responsables de su éxito.

Otras personas externas a la Orden de San Juan de Dios y con un gran corazón, altruistamente prestaron su imagen para que la campaña llegara más lejos: Dani Martínez, Leo Harlem y Pedro Baños grabaron desde sus casas videos de apoyo en los que animaban a la gente a colaborar. Parapente Moncho lo grabó desde las alturas.

Lucas Rodríguez diseñó los carteles en un tiempo récord y otras compañeras y compañeros, voluntarias y usuarios del proyecto hicieron videos y fotografías de apoyo.

¡Gracias a todos vosotros por sumar ilusión a esta idea!

A los pocos días de comenzar la campaña, la Fundación Orange, a través de la Fundación CEOE en Madrid, nos entregó 15 tabletas con conexión a internet. El 75% del objetivo se había alcanzado. Y unas semanas después se consiguió el 25% restante, con las donaciones de decenas de personas que desde toda España quisieron aportar «su granito de arena».

Dos empresas de León añadieron solidaridad a la iniciativa: Smart Dragon, aplicando un 15% de descuento en la compra de los portátiles, e IPS, donando directamente dos ordenadores de mesa.

De esta forma se han superado las pretensiones inicialmente marcadas, hemos conseguido 22 dispositivos informáticos, que servirán para que los niños y jóvenes del proyecto de protección internacional puedan tener acceso a la educación académica en condiciones adecuadas durante el curso 2020-2021, independientemente de que las clases sean presenciales o a distancia.

Ante este logro, los miembros de la Comisión solamente podemos decir unas palabras: ¡Gracias a todos los que lo habéis hecho posible!

M. Nieves Díaz Canedo
Comisión de Responsabilidad Social Corporativa
Hospital San Juan de Dios de León