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REVISTA Nº 136 – SEPTIEMBRE 2019

Síndrome del túnel carpiano

El túnel carpiano es un estrecho paso osteofibroso localizado en la cara anterior de la muñeca por el que discurren 9 tendones flexores y el nervio mediano. Un aumento de la presión en este compartimento puede dar como resultado la aparición de un trastorno denominado síndrome del túnel carpiano que consiste en una neuropatía causada por la compresión del nervio mediano a este nivel. Se trata de una patología con una alta prevalencia en nuestra sociedad, estimándose que hasta un 6,7% de la población desarrollara este síndrome a lo largo de su vida, afectando fundamentalmente a mujeres en una relación de 3:1 con respecto a los hombres. Su edad de aparición es la edad adulta, con un pico de incidencia alrededor de los 50 años y otro entre los 75 y 85 años. Puede manifestarse asociado a situaciones como el embarazo o a enfermedades como el hipotiroidismo, la obesidad o la diabetes.

¿Cómo se presenta el síndrome del túnel carpiano?

La forma habitual de presentación del síndrome del túnel carpiano es la aparición durante el descanso nocturno de una sensación de hormigueo que afecta predominantemente a los 3 primeros dedos de la mano y parte del cuarto. Este síntoma interrumpe el sueño del paciente y se suele aliviar sacudiendo la mano. A medida que el cuadro progresa y la compresión del nervio mediano es mayor, el hormigueo puede aparecer durante el día y acompañarse de pérdida de sensibilidad de manera intermitente en las zonas descritas o convertirse en dolor que se irradia en dirección al antebrazo y el codo. Es habitual que estos síntomas se reproduzcan al mantener la mano en una posición fija durante un periodo de tiempo, por ejemplo, cuando hablas por el móvil, o al realizar movimientos repetitivos de flexo-extensión de la muñeca, lo que obliga continuamente a interrumpir la actividad que se está llevando a cabo. En esta fase en la que el problema está establecido, los pacientes pueden referir pérdida de fuerza en la mano y debilidad al realizar la pinza con caída frecuente de objetos. Si el paciente no recibe tratamiento, el cuadro sigue evolucionando hasta un estadio avanzado donde desaparece el dolor y se instaura de forma permanente una pérdida de sensibilidad en la mano y la atrofia de la musculatura de la eminencia tenar que se localiza en la base del dedo pulgar. Un síndrome del túnel carpiano establecido puede producir lesiones irreversibles en el nervio mediano condicionando el resultado del tratamiento, por lo que es recomendable solicitar consulta con un especialista cuando aparecen estos síntomas.

Diagnóstico

Las lluvias de otoño e invierno hacen que aparezcan mayor número de plantas en primavera. En cambio, las de primavera limpiarán de polen la atmósfera con lo que los pacientes se sentirán aliviados. Las tormentas de primavera, extraerán más polen de las plantas y son días peligrosos para los alérgicos. Por otro lado, el agua de primavera mantendrá más tiempo la planta fresca y será capaz de producir polen más tiempo.

Los niveles de polen se ven también afectados por la contaminación ambiental haciendo que las plantas expresen proteínas de defensa que aumentan la alergenicidad de las mismas.

¿Qué síntomas producen?

El diagnóstico se obtiene mediante una entrevista clínica apoyado en una exploración de la mano donde se realizan test de provocación que reproducen los síntomas (test de phallen, tinel, durkan …) Los estudios de conducción nerviosa (electromiografía) son útiles ya que pueden dar información sobre el grado de afectación del nervio. Durante la evaluación en consulta se debe distinguir esta patología de otras como artrosis de la mano, dolores miofasciales, tenosinovitis y dedos en resorte o radiculopatías cervicales. Estos problemas pueden aparecer de forma concomitante a un síndrome de túnel carpiano y requerir un tratamiento conjunto.

Tratamiento

El tratamiento en las fases iniciales incluye el uso de férulas de descanso nocturno de la muñeca y la inyección local de corticoides, que además pueden contribuir a confirmar el diagnóstico de este síndrome. Sin embargo, cuando estas medidas son insuficientes y el cuadro esta instaurado, el tratamiento más eficaz es la cirugía. El procedimiento se puede realizar bajo anestesia local y de manera ambulatoria. Consiste en practicar una incisión de 2 cm en la base de la palma de la mano desde donde se realiza la apertura del ligamento anterior del carpo lo que da como resultado la descompresión del nervio mediano y un alivio de los síntomas desde el mismo día de la intervención. Se coloca un vendaje hasta la retirada de los puntos, aproximadamente a las 2 semanas de la intervención. Es muy aconsejable que el paciente siga realizando un uso normal de la mano desde el día siguiente a la cirugía, evitando únicamente esfuerzos importantes durante 6 a 8 semanas. En este periodo se instruye al paciente para que lleve a cabo una serie de ejercicios y realice los cuidados de la cicatriz. Aunque no es estrictamente necesario llevar a cabo un tratamiento rehabilitador, este puede acelerar la reincorporación del paciente a su vida laboral.

Rubén Álvrarez García
Cirujano plástico
Hospital San Juan de Dios de León