La fiebre del running 1

LA SALUD EN TU DIA A DIA

REVISTA Nº 123 – JUNIO 2016

La fiebre del running

Cada “x” años algún deporte o actividad toma auge y se pone de moda. En los últimos 8 años, el running o el “correr” de toda la vida ha sido uno de ellos.

El cambio se ve cuando sales a la calle, mientras que antes solo se veía gente paseando sola o con el perro, ahora se ve una gran cantidad de corredores, da igual la hora, el día, el mes o la estación del año, siempre hay gente corriendo, en especial por los carriles para andarines.

Entre las posibles causas del éxito del correr se encuentran las siguientes:

  • Es un deporte “barato”, solo hacen falta unas zapatillas y tiempo para practicarlo. De hecho tomó impulso con la crisis económica, la gente tenía más tiempo libre y menos dinero. Aunque una vez que lo practicas habitualmente ya se suele escoger ropa y zapatillas específicas.
  • No necesitas a nadie para correr. Aunque es más entretenido y divertido correr acompañado, no es como otros deportes (léase tenis, paddle, etc.), donde necesitas obligatoriamente a alguien para poder jugar.
  • Es una actividad física muy agradecida. Enseguida se notan los resultados: pérdida de peso, mejora de las aptitudes físicas, etc.
  • “Engancha”, una vez que te has habituado a salir a correr el cuerpo te pide realizar la actividad física de manera regular. La explicación científica es que el organismo genera unas proteínas denominadas endorfinas. Las endorfinas son un analgésico natural que produce placer y reduce o quita dolores, aparte protege al corredor contra infecciones y enfermedades.
  • Es un deporte que mejora la autoestima. Predomina el afán de superación, la consecución de marcas y objetivos, y la mejora del bienestar general.

Etapas en la práctica del running

Como cualquier deporte hay varias etapas por las que cualquier persona ha de pasar: principiante y corredor habitual.

Lo recomendable para quien quiera empezar a correr es que comience gradualmente. No se trata de calzarse el primer día las zapatillas y correr hasta agotarse. Hay que empezar en la práctica deportiva poco a poco, sobre todo si no estamos habituados a practicar otros deportes.

Normalmente se comienza haciendo “CACOS”: que es como se denomina a correr 5 minutos, andar 5 minutos, correr otros 5 minutos,… Se trata de ir incrementando el tiempo y/o la distancia, para ganar resistencia, sin olvidarse de descansar o de practicar otros deportes como natación o bicicleta.

A partir de ahí el corredor puede ir mejorando y corriendo más y mejor, en base a programas de entrenamiento que encontrará en la paginas web especializadas en internet o apuntándose a una de las numerosas escuelas o grupos de entrenamiento que han ido apareciendo con el paso de los años, donde se conoce a otros corredores, se comparten experiencias y un entrenador da las pautas y entrenamientos para un objetivo concreto.

Una vez que han pasado varios meses desde el inicio, si todo ha ido bien, nos podemos considerar como corredores habituales y plantearnos la inscripción en alguna carrera popular corta, con el objetivo de terminar la prueba.

Todos los fines de semana suele haber varias carreras populares, y dentro de las carreras populares las podemos clasificar en: carreras de asfalto y carreras de montaña.

Carreras de asfalto

Suelen desarrollarse en núcleos urbanos o en sus alrededores. Se denominan así porque la mayor parte del recorrido es sobre asfalto, aunque pueden discurrir también en parte por caminos (tierra) o hierba. En todo caso, se caracterizan por no tener grandes desniveles y ser asequibles en su dificultad técnica.

Dentro de las carreras populares de asfalto, según la distancia de las mismas, las hay desde 1 milla (1.800 m) hasta maratones (42 km), pasando por todas las distancias: 5000 m, legua (5.572 m), legua y media (8.800 m), 10 km, media maratón, (21 km), etc. aunque éstas últimas no se recomiendan a los corredores
principiantes por la distancia.

Carreras de montaña

Independientemente que tengan su llegada y/o salida en un núcleo urbano o rural, se caracterizan porque la mayor parte del recorrido discurre por monte o montaña, con lo cual el desnivel y las pendientes que hay que correr son pronunciadas. Suelen ser carreras de distancias mayores que las de asfalto y pueden llegar a más de 100 km de distancia, corriendo de día y de noche. Se recomienda un entreno específico para estas pruebas, que no son adecuadas para corredores noveles.

Por último no hay que olvidar la alimentación y las lesiones.

En cuanto a la alimentación, salvo que seas un corredor de élite, lo más adecuado es una alimentación sana, donde se coma de todo en proporciones adecuadas.

Evitar las lesiones es la mayor preocupación de todo corredor, ya que le puede impedir realizar la práctica de su deporte preferido. Para ello hay que calentar antes de empezar a correr y estirar al acabar. En las webs especializadas encontrarás la información de cómo hacerlo correctamente.

Como en toda actividad física hay que protegerse de los condicionantes meteorológicos como son: el sol, frío, lluvia, viento, nieve, etc.

Y en la primavera atención a los alérgicos, puesto que la actividad física al aire libre puede no está recomendada.

¡Corre, pero corre con cabeza!

Luis Ángel Esquibel
www.mediamaratonleon.com