LA SALUD EN TU DIA A DIA

REVISTA Nº 119 – JUNIO 2015

Ictus: Segunda causa de mortalidad en nuestro país

Es importante saber qué es un ictus, cómo reconocerlo y cómo
actuar con rapidez; pero también lo es tener unos hábitos de vida saludables.

El ictus es una de las patologías neurológicas más frecuentes en la actualidad. Constituye la segunda causa de mortalidad en España, por detrás de las enfermedades cardiovasculares, y la primera en la mujer. Además es la primera causa de discapacidad grave en el adulto y de dependencia y la primera causa de ingreso por enfermedad neeurológica.

El término ictus hace referencia a cualquier trastorno de la circulación cerebral. Puede ser debida a la interrupción del flujo sanguíneo en una parte del cerebro (ictus isquémico o infarto cerebral) o bien por la rotura de una arteria o vena cerebral (ictus hemorrágico o hemorragia cerebral).

La detección precoz del ictus es fundamental, de cara a poder identificar qué tipo de ictus es y por tanto poder llevar a cabo lo antes posible el tratamiento adecuado.

Existen una serie de signos de alarma que nos pueden permitir reconocer de forma precoz un ictus, estos son: pérdida de fuerza en la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo, trastorno de sensibilidad (sensación de acorchamiento u hormigueo) en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, alteración brusca del habla (dificultad para expresarse, para comprender o para articular las palabras), pérdida súbita de visión, total o parcial en uno o ambos ojos, sensación de vértigo intenso, mareo o inestabilidad bruscos, acompañado de alguno de lo síntomas anteriores.

Cuando una persona o alguien de su entorno detecta alguno de estos síntomas debe acudir o ser trasladado lo antes posible a un centro hospitalario donde pueda recibir atención neurológica urgente, ya que las primeras horas tras un ictus son de vital importancia de cara a iniciar terapias de recanalización de la arteria ocluida, en el caso de los ictus isquémicos, que pueden mejorar el pronóstico funcional y vital de estos pacientes.

Existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un ictus, y que por tanto es importante conocer para poder prevenirlo; son los denominados factores de riesgo vascular.

Algunos de ellos, como la edad, el sexo, la raza, la historia de ictus previo y los antecedentes familiares no se pueden prevenir, sin embargo, hoy en día sabemos que podemos actuar sobre otros factores de riesgo como son: la hipertensión arterial (es necesario mantener un adecuado control de la tensión arterial por encima de los 50 años, vigilando cifras por encima de 140/80). El consumo de tabaco, que se relaciona con un aumento del riesgo de arterioesclerosis, y por tanto de ictus. El consumo excesivo de grasas, que aumenta los niveles de colesterol y triglicéridos, también aumentan el riesgo de arterioesclerosis y de ictus. La diabetes mellitus, es una enfermedad que aumenta el riesgo de obstrucción de los vasos sanguíneos, por lo tanto, aquellas personas diabéticas deben mantener un correcto control de las cifras de glucosa en sangre. Determinadas enfermedades cardiacas, especialmente las relacionadas con arterioesclerosis de las arterias coronarias, el infarto de miocardio y algunas arritmias cardiacas, como la fibrilación auricular, aumentan el riesgo de padecer un ictus. Otros factores de riesgo potencialmente tratables son la obesidad, la vida sedentaria y el consumo excesivo de alcohol.

Por tanto, es muy importante conocer qué es un ictus, cómo reconocerlo y saber actuar con rapidez ante la sospecha, pero también es importante llevar una serie de hábitos de vida saludables y una adecuada prevención, que comienza por la modificación de los principales factores de riesgo “tratables”.

Dra. Rebeca de la Fuente
Neuróloga
Hospital San Juan de Dios de León