LA SALUD EN TU DIA A DIA
REVISTA Nº 132 – SEPTIEMBRE 2018

el abuso de los medicamentos

El abuso de medicamentos de prescripción es el uso de un medicamento sin la receta médica correspondiente, de una manera distinta a la prescrita, o para lograr la experiencia o los sentimientos que provoca. De acuerdo con el último informe de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), los medicamentos que pueden ser objeto de abuso sobre todo aquellos que son sintomáticos, es decir que no se utilizan para curar realmente una enfermedad sino para paliar sus síntoma: por ejemplo: analgésicos como el nolotil, ibuprofeno o protectores gástricos como el omeprazol, etc.

¿en qué consiste el abuso de medicamentos de prescripción?

El abuso de medicamentos de prescripción es el uso de un medicamento sin la receta médica correspondiente, de una manera distinta a la prescrita, o para lograr la experiencia o los sentimientos que provoca. De acuerdo con el último informe de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), los medicamentos que pueden ser objeto de abuso son sobre todo aquellos que son sintomáticos, es decir que no se utilizan para curar realmente una enfermedad sino para paliar sus síntoma: por ejemplo: analgésicos como el nolotil, ibuprofeno o protectores gástricos como el omeprazol, etc.

Sin embargo desde el último año ha destacado elaumento del consumo de las sustancias opiodes. Los opioides, que generalmente se prescriben para tratar el dolor, reducen la intensidad de las señales de dolor que llegan al cerebro y afectan a las áreas que controlan las emociones y disminuyen los efectos del estímulo doloroso.

Tradicionalmente en España, en comparación con otros países europeos, el consumo de opioides solía ser bajo. Sin embargo, en los últimos años, se ha observado un acusado incremento que según el último informe de la AEMPS ha sido del 84% entre 2008 y 2015.

Dentro de los opioides, los principios activos que más han incrementado su consumo son tramadol y fentanilo.

El crecimiento ha sido tan desmedido que en 2014 (últimos datos registrados) España pasó a ocupar el 4º puesto de Europa y el 5º del mundo, situándose muy por encima de la media europea e incluso de los EEUU, donde los abusos por consumo de fentanilo son frecuentes y suponen un problema grave de salud pública.

En Castilla y León el consumo de opioides presenta un comportamiento similar al global de España y al de otras comunidades (Navarra, País Vasco, Cataluña). En nuestro ámbito, en los últimos diez años, el consumo global se ha incrementado un 150% y el de los opioides mayores más de un 200%.

No se sabe con certeza en qué tipo de dolor se están utilizando los opioides mayores, pero el análisis de las prescripciones sugiere que su uso en dolor no oncológico es muy significativo. En 2016, de todas las prescripciones realizadas en los hospitales de Castilla y León, el 37% han sido de oncología y hematología y el resto (63%) se reparte entre anestesia, traumatología y rehabilitación, medicina interna y urgencias.

claves para evitar el abuso y mal uso de opioides

El uso inadecuado de opioides se produce sobre todo en pacientes no oncológicos, quizás por su mayor supervivencia y cronificación de los tratamientos, y es más probable en pacientes más jóvenes.

Los puntos clave para evitar el mal uso y abuso de opioides son:

• Prescripción cauta de opioides de acción rápida, en especial de fentanilo.

• Valorar el riesgo de adicción mediante escalas de medición como la COMM (Current Opioid Misuse Measure) o la SOAPP-R (Screener and Opioid Assesment for Patients with Pain) para detectar conductas aberrantes con los opioides, sobre todo en pacientes de mayor riesgo (jóvenes, con trastornos psiquiátricos, historias de abuso, etc). Imprescindible con fentanilo de liberación rápida.

• Vigilar a los pacientes que reciben dosis altas, tratamientos
prolongados y en riesgo de abuso.

• Aceptar que existe elevada tasa de fracaso al tratamiento con opioides y que incrementar la dosis no va a cambiar la falta de respuesta.

• Tener en cuenta la variabilidad interindividual: se han identificado polimorfismos genéticos que podrían explicar, en parte o totalmente, las variaciones en eficacia y toxicidad entre individuos.

• No combinar opioides con benzodiacepinas (diazepam, lorazepam, lormetazepam, etc).

• Derivar a unidades especializadas cuando se usen opioides a dosis altas.

• Informar a los pacientes y a sus familiares sobre los riesgos asociados al uso crónico de opioides.

• Comunicar a su médico o farmacéutico todos los casos de sobredosis y adicción detectados.

D. Javier José del Pozo Ruiz
Responsable del Servicio de Farmacia
Hospital San Juan de Dios de León