LA ACTUALIDAD
REVISTA Nº 113 – DICIEMBRE 2013

programa de detección precoz de cáncer de mama de la junta de castilla y león

En este artículo queremos acercarte y que conozcas el programa de detección precoz de cáncer de mama que se desarrolla en Castilla y León. El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer en el mundo occidental, pero es uno de los que mayores índices de curación presenta actualmente.

Es un proceso en el cual las células sanas de la mama degeneran en tumorales. Los tratamientos del cáncer de mama han experimentado un gran desarrollo en los últimos años, sobre todo tras la incorporación del consejo genético y la medicina personalizada. Pero el programa de detección precoz se ocupa de realizar una labor preventiva, anticipándose a la aparición de la enfermedad o tratando de diagnosticarla en sus estadíos más iniciales.

A nivel social existe una importante sensibilización sobre la patología mamaria. Como muestra, la repercusión que ha tenido el caso de Angelina Jolie. A su juicio, ¿por qué tiene tanta relevancia social esta patología?

La percepción social que se tiene del cáncer, en general, es que se trata de una enfermedad severa de difícil curación y de la que existen un elevado número de casos conocidos en el entorno familiar y social. Afortunadamente esta percepción va mejorando debido al avance de los tratamientos y al aumento de la supervivencia que ha hecho que algunos tipos de cáncer puedan llegar a ser considerados procesos crónicos.

La relevancia del cáncer de mama viene dada fundamentalmente por su frecuencia; el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la mujer, además conlleva un importante impacto en la calidad de vida de las mujeres que sufren esta

enfermedad. Según datos de la OMS una de cada nueve mujeres contraerá cáncer de mama a lo largo de su vida. La frecuencia de aparición de este tipo de tumores aumenta con la edad.

El cáncer de mama, aunque no se puede evitar que aparezca, sí se puede detectar cuando es de pequeño tamaño, con lo que se consigue la curación en un elevado porcentaje de los casos. La mamografía es la mejor prueba para una detección precoz que disponemos en la actualidad. Con ella se pueden detectar entre el 90 y el 95% de los tumores, aunque sean muy pequeños. Actualmente, un elevado número de pacientes afectadas de cáncer de mama se curan; entre el 75 y el 85 por ciento, y si el estadio en que se detecta es precoz, la curación puede llegar hasta el 90 por ciento.

¿Qué es el programa de detección precoz del cáncer de mama de la Junta de Castilla y León, cuál es su objetivo?

Es un programa preventivo dirigido a las mujeres con edad comprendida entre los 45 y 69 años, que consiste en la realización de mamografías cada dos años con la finalidad de detectar lesiones tumorales de mama que aún no han dado síntomas y tratarlas de forma temprana.

El objetivo es disminuir la mortalidad por cáncer de mama mediante la detección de lesiones tumorales en una fase precoz. Cuando los tumores se detectan en los estadios iniciales los tratamientos son más efectivos y se pueden conseguir mejores tasas de supervivencia y de curación.

Además, la detección temprana permite el uso de tratamientos más conservadores lo que supone una mejora en la calidad de vida de la mujer que precisa ser tratada.

¿Nos podría decir cuánto tiempo lleva realizándose este programa en Castilla y León?

El programa se inició en 1992 en cuatro provincias de la comunidad: Ávila, Segovia, Soria y Valladolid, y contaba para ello con tres unidades móviles que se desplazaban a los centros de salud. Progresivamente se fue implantando en todas las provincias con la apertura de unidades mamográficas fijas en las once áreas de salud existentes en la Comunidad de Castilla y León.

Actualmente también se realizan mamografías del programa en los hospitales Santos Reyes de Aranda de Duero, Santiago Apóstol de Miranda de Ebro, Medina del Campo y Benavente, así como en algunos centros de especialidades como Cervera de Pisuerga y Villarcayo, todo ello con objeto de dar facilidades a las mujeres para realizar las pruebas y así mejorar la participación en el programa. Además, contamos con una unidad móvil externa que facilita el acceso al programa a las mujeres que viven en núcleos de población muy alejados de las unidades fijas.

¿A qué sector de la población se dirigen? ¿Nos podrían dar los principales datos estadísticos de actividad del programa?

El programa se dirige a todas las mujeres de 45 a 69 años de la Comunidad. La participación es cercana al 65%; anualmente se realizan exploraciones en el programa a más de 121.000 mujeres y se detecta una media de 450 cánceres.

Aunque la participación es aceptable sería deseable llegar a cifras superiores al 70%. En este sentido se trabaja desde las unidades mamográficas y los centros de salud, informando a las mujeres de la importancia de realizarse esta exploración e invitándolas a participar en el programa.

¿Qué metodología de trabajo siguen los profesionales al servicio del programa?

En cada gerencia de atención primaria existe un responsable del programa que es el encargado de programar la actividad de las unidades.

La metodología de trabajo se basa en la invitación personal a participar en el programa que se remite desde la Consejería de Sanidad a todas las mujeres comprendidas en la población diana, es decir del grupo de edad de 45 a 69 años, y con una organización en ciclos de dos años. Las mujeres que reciben la invitación pueden pedir cita en su centro de salud o directamente en las unidades mamográficas para la realización de las mamografías.

A las participantes en el programa se les realizan mamografías bilaterales con doble proyección (craneo-caudal y oblicuo-medio-lateral).

La lectura e informe de las mamografías lo realizan radiólogos con experiencia en este campo. Si el resultado es normal se comunica a la señora mediante carta personalizada, recordándole la importancia de repetir la prueba cada dos años mientras se encuentre dentro del grupo de edad diana. Cuando se precisa repetir la prueba o realizar un estudio más amplio (ecografia, etc.), se comunica el resultado de forma telefónica, para evitar demoras, y se gestiona desde la unidad mamográfica la cita en el hospital.

¿Con qué recursos humanos y materiales cuenta el programa?

Además, de los recursos materiales ya comentados: 18 equipos de mamografía instalados en las diferentes áreas de salud y la unidad móvil, el programa cuenta con técnicos especialistas en radiodiagnóstico (TER), que son los encargados de realizar las mamografias, auxiliares de clínica y administrativos para la atención directa de las mujeres y para la gestión de la cita. También se dispone de un equipo de radiólogos para la lectura de las mamografías, que actualmente se centraliza en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.

Actualmente se está procediendo a la digitalización de las mamografías del programa y su almacenamiento en un archivo informático central, lo que ha supuesto una mejoría en dos aspectos; por una parte la calidad de las imágenes es mejor y por otra se ha mejorado el acceso a estas pruebas desde los centros sanitarios. Así, cuando una mujer necesita ser enviada a un hospital para completar su diagnóstico, el especialista que la atiende dispone de la mamografía vía online y de esta misma forma puede ser accesible en cualquier hospital de la comunidad donde se atienda a la paciente, si esta es derivada para consultas o tratamientos.

Una de las mayores garantías que tiene el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama es su control de calidad. ¿Nos podría explicar qué pautas principales se siguen para asegurar los resultados de las pruebas realizadas?

Además de los controles técnicos habituales sobre los equipos radiológicos y la calidad de las imágenes, otros de los controles de calidad establecidos son: la realización de dos mamografías para cada mama (anteriormente se realizaba una sola proyecciòn oblicua) y la doble lectura de las pruebas. Cada mamografía es valorada por dos radiólogos de forma independiente, que contrastan sus resultados y en caso de necesidad interviene un tercer radiólogo para completar el diagnóstico.

¿Se está sintiendo la crisis en la actividad del programa?

No especialmente, el número de mujeres atendidas se mantiene en unas cifras estables en torno a 121.000 anuales. Cabe la posibilidad de que se produzca un aumento debido a la crisis, por una mayor demanda de las mujeres que venían realizando las pruebas en centros privados.

Tampoco hemos reducido las inversiones en este campo. Por el contrario, en este año se ha completado la digitalización de las unidades, de manera que se obtienen imágenes de mamografía digital que se visualizan directamente en pantalla en vez de las placas radiológicas convencionales.

A nivel autonómico y nacional se está replanteando el protocolo de realización de mamografías a la población diana. ¿Nos podría explicar cuáles son los principales cambios? ¿Cree usted que eso puede repercutir a largo plazo en un repunte de las patologías mamarias?

El principal cambio previsto a nivel nacional es la modificación de la edad de inicio en la participación en el programa, que pasará de 45 a 50 años.

Existe consenso científico sobre la efectividad de estos programas en la reducción de la mortalidad en el rango de edad de 50 a 69 años. En edades inferiores existe controversia sobre todo porque no es tan evidente la reducción de la mortalidad a nivel poblacional. Aparte del impacto sobre la mortalidad, el debate en este grupo también se centra en el coste efectividad debido a que la incidencia del cáncer es menor y también porque la densidad mamaria en estas edades es mayor lo que dificulta la detección precoz y la interpretación de las prueba generando en ocasiones falsos positivos.

Hoy en día, se están planteando alternativas complementarias a la labor realizada por el programa, como por ejemplo, la consulta de medicina personalizada y el consejo genético. ¿Nos podría explicar en qué consisten y realizar una valoración de su aportación al control del cáncer de mama?

Los factores ambientales y estilos de vida son los principales condicionantes de la aparición del cáncer aunque también puede haber un componente genético en su aparición. En el caso del cáncer de mama 1 de cada 10 mujeres con cáncer presentan un factor hereditario. El mayor riesgo de tener un cáncer de mama y ovario hereditario se da en mujeres en cuyas familias se han detectado varios casos y en algunas de ellas la edad de aparición es inferior a 50 años.

Este ha sido el caso de Angelina Jolie quien tenía una alta probabilidad de desarrollar un cáncer de mama debido a factores hereditarios.

El programa de Consejo Genético en Cáncer se inició en Castilla y León en 2002 para cáncer de mama y ovario y consiste en ofertar la realización de pruebas genéticas en los familiares de estos casos para descartar o confirmar la presencia del gen hereditario. Una vez identificado el gen se calcula el riesgo o la probabilidad de desarrollar el cáncer y se ofrece consejo y asesoramiento en este sentido (necesidad de controles más frecuentes, tratamiento farmacológico preventivo, mastectomía profiláctica,…). En Castilla y León existen tres unidades de consejo genético situadas en los hospitales de Burgos, Salamanca y el Río Hortega de Valladolid a las que se puede tener acceso a través de los médicos de familia.

A nivel de atención especializada, es muy importante el trabajo que realizan las Unidades de Mama de los diferentes centros sanitarios públicos en Castilla y León. ¿Nos podría describir el trabajo en estas unidades?

Las unidades de mama son equipos multidisciplinares, que estudian los casos de cáncer de mama para determinar la mejor opción terapéutica en función de sus características (considerando como características tanto los aspectos relativos al tipo de tumor como los factores individuales de cada paciente), abordando el tratamiento de una manera integral tanto médico como quirúrgico.

Los médicos especialistas que forman parte de estas unidades son: cirujanos, radiólogos, patólogos y oncólogos.

La colaboración del cirujano general y del cirujano plástico en el mismo acto quirúrgico en los casos de mastectomía radical, a su juicio, ¿evita secuelas psicológicas a la paciente?

Es evidente que produce un beneficio emocional y psicológico importante, pero no siempre es posible llevar a cabo la intervención de esta manera, por diferentes factores, y es necesario realizar una reconstrucción diferida. Si la paciente está bien informada y recibe el apoyo emocional necesario se evitan la mayoría de los problemas psicológicos.