integración radiológica
LA ACTUALIDAD

REVISTA Nº 143 – JUNIO 2021

El Hospital San Juan de Dios de León, con una importante apuesta estratégica por la innovación, tiene una gran oportunidad por delante en el desarrollo de proyectos basados en la inteligencia artificial, dado que cuenta con más de 20 años de experiencia en la implantación de la historia clínica electrónica y el registro completo de intervenciones de enfermería con la nomenclatura NANDA, NIC y NOC.

De la mano de Sopra Steria y el grupo IdiHealth (innovación, diseño e impacto en salud) de la Fundación San Juan de Dios (FSJD) se ha interesado por su uso para la mejora de la predicción de enfermedades raras y con difícil diagnóstico. Así, ha concluido la primera fase de una investigación que fusiona tecnología y ciencia médica para la detección de la amiloidosis cardíaca senil, también conocida como síndrome del corazón rígido, con la identificación de 50 casos de una muestra de 16.500 pacientes con fallo cardiaco.

Para llevar a cabo la investigación, la FSJD como promotora del estudio, coordinó la exportación de 10 años de historias clínicas totalmente anonimizadas. Posteriormente, aplicando mejoras en el procesamiento de los datos y en los modelos analíticos mediante ‘big data’ y algoritmos de ‘machine learning’, se realizó un estudio sobre una muestra de personas con fallo cardíaco, un diagnóstico relevante para la amiloidosis. Para el análisis se usó una plataforma propia con la que automatizar todos los procesos, así como el diagnóstico.

El medio centenar de casos detectados serán evaluados por facultativos del Servicio de Geriatría del Hospital San Juan de Dios de León, en la fase de validación prospectiva del algoritmo, con el objetivo de verificar mediante el ‘gold standard’ en el diagnóstico actual la presencia de la enfermedad. No obstante, los resultados que arroje el algoritmo (capaz de aprender de nuevas historias clínicas, realizar modelos predictivos y reconocer patrones) siempre deberán ser confirmados por los médicos, que son quienes validan el dictamen final en calidad de expertos, siendo las herramientas basadas en inteligencia artificial sistemas de soporte a la toma de decisiones.

El principal desafío de esta primera etapa del proyecto ha sido la baja incidencia de la amiloidosis, una enfermedad que presenta, además, algunas dificultades en su diagnóstico debido a que sus síntomas suelen confundirse con otros padecimientos propios de la edad. De hecho, entre un 15% y un 20% de los afectados no sabe que tiene esta enfermedad. Y es que supone el 3% del total de ingresos hospitalarios y el 2,5% del gasto sanitario.

 “Estamos muy agradecidos a la Fundación San Juan de Dios por confiar en nosotros para acompañarles en la búsqueda de herramientas tecnológicas que solucionen problemas que, abordados de una manera tradicional, costaría más tiempo y esfuerzo resolver”, ha señalado el director general de Sopra Steria España, Antonio Peñalver.

Gracias al éxito del proyecto, Sopra Steria, la FSJD y el Hospital San Juan de Dios de León han firmado un convenio para seguir trabajando en el desarrollo de la solución con el objetivo de aplicarla a la detección predictiva de otras afecciones de difícil diagnóstico.

“Los retos de la medicina personalizada y de precisión a través de la tecnología deben afrontarse desde el diseño centrado en el usuario y las alianzas. El historial electrónico ofrece muchos datos, pero apostamos por la identificación de nuevos términos en texto no estructurado para lograr estos resultados”, ha indicado la directora del Departamento de Investigación de la Fundación San Juan de Dios, Elena García.

Una app tras la cirugía de cadera

Por otro lado, en colaboración con un equipo de investigadores de ICAI-Universidad Pontificia de Comillas, los traumatólogos Andrés Saldaña y Luis Gervás, así como la especialista en Geriatría Encarna Martín, están trabajando en el desarrollo de una aplicación que permitirá monitorizar al paciente con fractura de cadera una vez dado de alta.

En España la incidencia de la fractura de cadera se sitúa en siete casos por cada 1.000 habitantes mayores de 65 años, lo que la convierte en la segunda patología quirúrgica que más recursos consume. Esta investigación no solo busca mejorar la asistencia recibida a lo largo del proceso, con el objetivo de recuperar la calidad de vida y minimizar las complicaciones, sino que da un paso adelante pasando de medir resultados basados en estancias medias, infecciones de heridas y tasas de éxito a medir resultados de impacto en la vida de las personas.

“El seguimiento que se hace actualmente, en base a las pautas marcadas por el Registro Nacional de Fractura de Cadera, es de un mes. Sin embargo, la evidencia científica establece marcadores de riesgo y pronóstico a las 6 semanas y los 4 meses claves para la evolución y la supervivencia de estos pacientes al año de vida”, ha explicado García.

Pedro Chana, experto en proceso diagnóstico, razonamiento clínico y analítica predictiva, lidera como investigador principal junto al traumatólogo Andrés Saldaña el novedoso estudio. En su visita al Hospital ha subrayado la importancia de la medición de la fuerza de agarre a través de un dinamómetro de mano: “Es uno de los predictores más emergentes para detectar resultados funcionales deficientes y un aumento del riesgo de mortalidad en pacientes con fractura de cadera”.

José Ríos, experto en análisis de biomarcadores de sarcopenia a través de imagen ecográfica, ha mostrado a los traumatólogos Andrés Saldaña y Luis Gervás las ventajas de la ecografía musculoesquelética a la hora de detectar la sarcopenia o pérdida de masa muscular.

Y es que esta nueva herramienta digital monitorizará una serie de variables objetivas en el tiempo –también relacionadas con la fragilidad- con el propósito de reducir las tasas de reingresos, complicaciones quirúrgicas y mortalidad asociados a la cirugía. “La app recogerá datos al mes y a las seis semanas, así como a los cuatro, a los seis y a los doce meses, y permitirá enviarle al paciente un programa de ejercicios de rehabilitación a seguir desde su casa, elaborado por un fisioterapeuta experto en ejercicio terapéutico”, ha explicado García. También, si alguno de los valores recogidos se encontrara fuera del rango de seguridad establecido por los expertos, la app generará una alerta que avisará directamente al traumatólogo, permitiendo intervenir a tiempo y reduciendo así las complicaciones en la evolución de la cirugía.

“Es un proyecto muy interesante, especialmente en una época en la que las visitas hospitalarias están muy restringidas a consecuencia de la pandemia de Covid-19”, ha señalado el doctor Saldaña en una apuesta por “abrir nuevos canales de comunicación con pacientes y familiares”. Porque el sistema de cuidados debe adaptarse a las necesidades reales de las personas mayores. Y, en este contexto, la telemedicina puede ayudar a reducir –junto a la atención domiciliaria- su institucionalización tras eventos agudos, según pone de relieve la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

“Desde un enfoque centrado en el usuario, hicimos un análisis del proceso aplicando la metodología propia del ‘design thinking’ además de ‘lean’ para identificar el viaje del paciente con fractura de cadera por el hospital o ‘journey map’. Esto nos permitió conocer las necesidades de todos los actores, así como los cuellos de botella que, atendiéndose, nos brindarían oportunidades de mejora”, ha apuntado la investigadora sobre un punto de partida recogido en una publicación de impacto, en ‘International Journal of Environmental Research and Public Health (IJERPH)’. “Contar con todos estos datos nos permitirá aplicar técnicas de inteligencia artificial para establecer algoritmos predictivos e identificar pacientes en riesgo”, según ha celebrado.

Fragilidad y polimedicación

Finalmente, una tercera línea de investigación del grupo IdiHealth, liderada por las doctoras Encarna Martín y Elena García en colaboración con Sopra Steria y un equipo de investigadores de ICAI-Universidad Pontificia Comillas, tiene que ver con la fragilidad y polimedicación. “Estamos trabajando en el desarrollo de una herramienta que permita, a través del procesamiento de lenguaje natural, establecer un algoritmo que clasifique al paciente pre-frágil y frágil con mayor exactitud que en la actualidad”, ha resumido sobre un proyecto del que forma parte también el doctor Andrés Saldaña, así como el responsable de Farmacia del HSJD León, Javier del Pozo.