LA ACTUALIDAD

REVISTA Nº 132 – SEPTIEMBRE 2018

La experiencia de la doctora Marta Ballesteros en la Mayo Clinic

Nacida en León, la doctora Marta Ballesteros es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid-UAM (2001). Obtuvo el título de especialista en Angiología y Cirugía Vascular vía MIR, por el Complejo Asistencial Universitario de León (2007).

Nacida en León, la doctora Marta Ballesteros es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid-UAM (2001). Obtuvo el título de especialista en Angiología y Cirugía Vascular vía MIR, por el Complejo Asistencial Universitario de León (2007). La doctora Ballesteros está especialmente orientada y especializada en cirugía vascular mínimamente invasiva y técnicas endovasculares para el tratamiento de enfermedades arteriales y venosas (varices), realizando a lo largo de su carrera diversas estancias y programas de formación en centros de reconocido prestigio internacional en técnicas quirúrgicas vasculares de vanguardia, como el Hospital Ambroise Pare de París, el Hospital Nord de St. Etienne (Francia), el Hospital St. Franziskus-Münster
(Alemania), o la famosa Clínica Mayo de Rochester-Minnesota en Estados Unidos, de la que os vamos a hablar en este artículo. Además, es Doctora por la Universidad de León con la calificación sobresaliente
“Cum Laude” (2008).

Desde 2012 trabaja en el Hospital San Juan de Dios de León centrando su actividad quirúrgica en procedimientos mínimamente invasivos, como el tratamiento endovenoso de varices por radiofrecuencia. Mediante esta técnica, que no requiere ingreso hospitalario, el paciente retoma su actividad habitual en 48 horas, además de estar asociada a menos dolor y cicatrices, ya que no requiere la extracción de la vena safena varicosa. Sus excelentes resultados han llevado a las distintas sociedades científicas, en Europa y Estados Unidos, a recomendarla sobre la cirugía tradicional.

En 2017 la doctora Ballesteros ha realizado un programa de Cirugía Endovascular Aórtica Avanzada en la prestigiosa Clínica Mayo de Estados Unidos (Rochester, Minnesota, EEUU).

La Clínica Mayo es una extensa red de clínicas y hospitales que abarca cinco estados de los Estados Unidos, atendiendo cada año a más de 400.000 pacientes, provenientes de todas las partes del mundo. En ella trabajan más de 3.700 médicos e investigadores, además de un personal de apoyo de 50.000 personas. En 2018, la Clínica Mayo de Rochester (Minnesota, USA) encabeza con el número 1 el ránking de los mejores hospitales de Estados Unidos. La Clínica Mayo se ha impuesto como referente a seguir en la medicina privada de todos los continentes.

Su sede matriz se localiza en Rochester, Minnesosota, donde está emplazado un imponente complejo hospitalario de 8 kilómetros cuadrados de superficie. En efecto, cuando estás allí no tienes muy claro si la ciudad es un hospital o el hospital es una ciudad, y es que Rochester vive por y para la Clínica Mayo.

A finales de agosto de 2017, y bajo la dirección y padrinazgo del doctor Gustavo Oderich, Director de Tratamiento Endovascular de la División de Cirugía Vascular de la Clínica Mayo fui aceptada para realizar un programa de formación en cirugía aórtica endovascular compleja. Junto a los muchos conocimientos quirúrgicos y de cirugía vascular que allí me transmitieron, viví intensamente el espíritu de esta institución legendaria, el cual, a pesar de los años transcurridos desde la fundación hospitalaria, se mantiene intacto en su esencia: las necesidades del paciente son lo primero “The needs of the patient come first”.

Los orígenes de la actual Clínica Mayo se remontan a 1883, tras el paso de un gran tornado que devastó la ciudad de Rochester. Para hacer frente al desastre y mitigar los daños humanos producidos en el sur de Minnesota, las hermanas del convento franciscano de Rochester propondrían al Dr. William Worrall Mayo, con sus dos hijos William y Charlie, la creación de un pequeño hospital, en el que ellos asumirían toda la actividad quirúrgica del mismo. Dotado de 27 camas, este primigenio hospital de St. Mary´s se convertiría años más tarde en Clínica Mayo.

Sin embargo, el crecimiento imparable de la Clínica Mayo viene de la mano de los dos hermanos, hijos del fundador, cuando decidieron organizar a los profesionales de la medicina de una forma pionera, en beneficio de los pacientes. Crearon un sistema que les permitiría contar con suficiente tiempo para investigar cabalmente las enfermedades de los pacientes y obtener ayuda de otros especialistas, de una forma rápida y fácil. La idea de trabajo en equipo “teamwork” que subyacía, se basaba en que “nadie es lo suficientemente bueno como para prescindir de los demás” (William W. Mayo), y que dos cabezas siempre funcionan mejor que una. Hoy en día ese principio de trabajo en equipo, no sólo perdura fielmente, sino que se ha convertido en una de las señas de identidad y clave del éxito de la Mayo Clinic.

El servicio de Cirugía Vascular de la Clínica Mayo de Rochester (Minnesota, USA), siendo uno de los mejores del mundo, combina en su plantilla calidad humana con excelencia quirúrgica. Siguiendo la filosofía Mayo su objetivo es aportar, de forma individualizada, el mejor tratamiento a cada paciente, combinando cirugía abierta con procedimientos endovasculares de vanguardia. Los miembros de la plantilla son denominados “consultants”, en reconocimiento a su intenso papel docente y de padrinazgo de los médicos con menor experiencia. Además, en esta prestigiosa clínica, a diferencia de lo que sucede en la inmensa mayoría de hospitales americanos, todos los médicos son asalariados, esto es, su remuneración es fija y no está condicionada ni por el número de intervenciones quirúrgicas realizadas ni por las pruebas que se soliciten. Así, todos los beneficios económicos generados se invertirán en investigación y en la financiación de nuevos proyectos, para el mantenimiento de la excelencia que esta institución atesora.

El doctor Oderich está especializado en realizar tratamientos de patologías vasculares, como los aneurismas, (dilataciones de arterias), mediante el implante de stents por dentro de los vasos sanguíneos (tratamientos endovasculares). El acceso a los vasos se realizaba siempre de forma percutánea, con punción eco-guiada de las arterias femorales y la arteria humeral, a través de las cuales se introducían todos los catéteres y dispositivos a implantar. Además, este reconocido cirujano vascular ha sido el creador de alguno de estos stents para la reparación de aneurismas de aorta tóraco-abdominales, por lo que su fama es internacional.

Los medios y recursos tecnológicos con los que cuenta la Mayo Clinic son espectaculares. Cada día funcionan simultáneamente tres o cuatro quirófanos de cirugía vascular, dos de los cuales son quirófanos híbridos. Estos consisten en salas quirúrgicas de grandes dimensiones en las que la presencia de un equipo radiológico de última generación, dotado de dos pantallas gigantes para la visualización de la imagen de Rayos X, permite la ejecución de procedimientos endovasculares.

En el tratamiento quirúrgico de algunas patologías vasculares, especialmente en casos de aneurismas complejos, realizábamos, previamente al caso real, un simulacro de intervención con una maqueta, réplica exacta del aneurisma del paciente y fabricada mediante una impresora 3D. Con esta actividad de simulación tan real se reducían errores, al tiempo que se estandarizaba el procedimiento y se potenciaba el trabajo en equipo.

Y con todo, lo que hace de la Clínica Mayo un lugar fascinante no es el talento médico o el alto nivel de una tecnología espectacular, que irrebatiblemente lo son, sino que, lo que verdaderamente impacta, en cuanto lo percibes, es la unión de la excelencia y la humanidad médica. El legado y los valores humanos de los Hermanos Mayo perduran en sus sucesores.

Dra. Marta Ballesteros Pomar
Unidad Cirugía y Angiología
Hospital San Juan de Dios de León