LA ACTUALIDAD

REVISTA Nº 128 – SEPTIEMBRE 2017

¿Eres adicto al móvil?

Hoy en día, es necesario alertar de los posibles peligros de los últimos avances tecnológicos: la adicción de los juegos de azar, los juegos online o al cibersexo; también la adicción a las redes sociales; las cautelas acerca de los posibles contenidos de riesgo en internet como el ciberbullying…

La utilización de herramientas se ha contemplado como una característica central en el ser humano. Su uso ha sido crucial para estimular la evolución y desarrollo de nuestra especie. Nos ha proporcionado un mayor dominio y una mayor capacidad para modificar el mundo circundante, y estos cambios a su vez han terminado por afectarnos a nosotros mismos.

Pocas personas discreparían acerca del de los beneficios que el uso de las nuevas tecnologías (TICs) ha supuesto para la especie humana. Sin embargo, es necesario alertar de los posibles peligros de los últimos avances tecnológicos: la adicción de juegos de azar, los videojuegos online o el cibersexo; la adicción a las redes sociales digitales; las cautelas acerca de los posibles contenidos de riesgo en internet como el ciberbullying, el grooming o el sexting; la incitación a la violencia, a los trastornos alimentarios o al suicidio, la existencia de sectas deseosas de captar nuevos miembros…

La incorporación del teléfono móvil a nuestra vida cotidiana ha supuesto uno de los acontecimientos con mayor impacto social en las dos últimas décadas, sólo comparable a la aparición de internet. Según el informe de la Sociedad de la Información en España 2014, en el año 2013 se vendieron más de 1.000 millones de unidades en todo el mundo. Así mismo en febrero del 2014, el móvil es, por primera vez, el dispositivo más utilizado en España para conectarse a internet (según datos del estudio ‘Navegantes en la Red: 16ª encuesta AIMC’).

Tecnología para comunicarse

Un adolescente que hace uso de las nuevas tecnologías no tiene por qué presentar ningún indicio problemático adictivo, si lo hace para divertirse, comunicarse o jugar, disfrutando con ello. No hay señales de alarma si continúa haciendo todo lo que hacía antes y además, otras actividades como chatear de vez en cuando o jugar alguna tarde.

Hablamos de uso problemático del móvil cuando durante un periodo de tiempo prolongado se produce alguno de los siguientes síntomas:

  • El uso hace que no cumpla sus obligaciones (domésticas, escolares, laborales…).
  • El móvil se utiliza en situaciones en las que es peligroso o perjudicial para uno mismo o para los demás.
  • Las personas experimentan problemas para usar el móvil en situaciones en las que está prohibido o no es conveniente hacerlo.
  • El uso causa problemas con los demás (familia, amigos, pareja…).

La adicción supone un paso más allá y se caracteriza por la presencia de síntomas que indican que la persona necesita las tecnologías de una forma que resulta desadaptativa y provoca serios problemas en distintos ámbitos.

Algunos de los criterios más representativos de la adicción son:

  • Tolerancia: cada vez, los adolescentes necesitan usar más el móvil.
  • Abstinencia: malestar (irritabilidad, ansiedad, agresividad…) son algunos de los síntomas que aparecen cuando se interrumpe el uso del móvil o cuando se lleva tiempo sin utilizarse.
  • Se usa el móvil más de lo que se pretendía cuando se inventó.
  • Ausencia de control.
  • Uso excesivo del tiempo utilizado en el mismo que interfiere en el resto de las actividades diarias.
  • Se abandonan actividades y/o se pierden oportunidades por estar usando el móvil.
  • Se sigue utilizando el móvil a pesar de saber que su uso es perjudicial.

Existe constancia de que un uso inadecuado y sin control del móvil puede causar problemas mentales, afectivos y sociales: se caracterizan por los mismos elementos de un problema de dependencia.

El móvil es una plataforma para acceder a múltiples aplicaciones, donde también se han descrito adicciones. Es por tanto, un vehículo para una multiadicción. Un adicto al móvil presenta un comportamiento adictivo de la inmediatez de la comunicación interpersonal a través de los servicios de la mensajería instantánea (SMS, WhastApp, redes sociales…).

El móvil puede servir en la actualidad como puente para otro tipo de adicciones como juegos patológicos desde el móvil; compras compulsivas a través del mismo, adicción a internet, adicción a videojuegos…

La época de mayor vulnerabilidad para estas adicciones es la adolescencia. Es un periodo crítico en el desarrollo evolutivo, puesto, que se produce la transición de la infancia a la edad adulta. Los adolescentes, en comparación con los adultos, se caracterizan por:

  • Aprendizaje rápido.
  • Sensación más extrema de placer, excitación o recompensa.
  • Sensación más extrema de frustración cuando las cosas no salen como esperan.
  • Mayor capacidad de motivación por las cosas que les atraen pero, por el contrario, apatía o aburrimiento por aquello que menos les gusta.
  • Menor capacidad de juicio.
  • Menor capacidad de consideración de las consecuencias de sus actos.
  • Menor capacidad para planificar y organizar.

Todas estas características de los adolescentes, explican tanto la impulsividad como la búsqueda de nuevas sensaciones propias de los adolescentes, y les convierte en un colectivo vulnerable para los trastornos adictivos.

Las pautas para el uso adecuado del móvil son:

  • Mantener un ambiente dialogante en casa.
  • Cuanto más tarde mejor.
  • Observar el comportamiento de los hijos con respecto al móvil: en cuanto se sospecha que algo pueda estar pasando, no hay que dudar en conversar con ellos.
  • Establecer reglas claras sobre cuándo y cómo utilizar el móvil.
  • El adolescente debería hacerse cargo de los gastos del móvil.
  • Exigir que se apague el móvil cuando no se necesite o no deba ser utilizado (mientras se estudia, se duerme, se está en clase, está con la familia…).

Dra. Rocío Gómez Martínez
Unidad de Psiquiatría
Hospital San Juan de Dios de León

El teléfono móvil es además, una plataforma para acceder a múltiples aplicaciones, aquí también se han descrito las adicciones. Es por tanto el un vehículo para una adicción múltiple. Un adicto al móvil presenta un comportamiento de adicción de la inmediatez de la comunicación interpersonal.
Un adolescente que hace uso de las nuevas tecnologías no tiene por qué presentar ningún indicio problemático adictivo, si lo hace para divertirse, para chatear o jugar, disfrutando con ello. No hay señales de alarma si continúa haciendo todo lo que hacía antes de ser usuario de las nuevas tecnologías.