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EN PERSONA

REVISTA Nº 135 –  JUNIO 2019

Marta Reyero
periodista de Cuatro 

Licenciada en Publicidad en la Universidad del País Vasco. Marta comenzó a ejercer el periodismo en Asturias, primero en Radio Asturias Cadena SER y más tarde en TVE Asturias.
Vinculada a Noticias Cuatro desde su nacimiento, primero la pudimos ver en la edición del mediodía y, desde 2006,en la del fin de semana junto a Roberto Arce.
En 2011 recibió el Premio de Oro en la categoría de Televisión y, en 2017, fue galardonada con la Antena de Plata.
Autora del blog “Aquí sí, ahora sí” en la web de Cuatro.

¿Cuándo decide que la comunicación es su verdadera pasión?

Me gusta comunicarme de mil maneras. A través de la música, la danza, escribiendo… Soy la más torpe en una familia con una vena artística impresionante, empezando por mi hermana. Desde niña me he pasado la vida curioseando, observando y queriendo enterarme de todo, así que no tardé en darme cuenta de que la radio era una caja fascinante que albergaba todo: la vida, las tragedias y las buenas noticias. Y soñaba con que algún día mi voz saliera de aquella caja. Mis abuelos tenían un buen surtido de radios antiguas en su casa de Juan Madrazo, en León. Ahí se fue despertando mi interés. También con la lectura y las hazañas de periodistas de entonces, como Bernstein y Woodward, y más cerca, de reporteras como Carmen Sarmiento y su serie de los marginados para TVE.

Tras su paso por la radio durante varios años, da el salto a la televisión. ¿Cuál es el medio en el que se siente más cómoda?

La radio ha sido escuela de muchos. En Radio Asturias y Ser Gijón aprendí de los batacazos del principiante. Nunca he cerrado esa puerta, porque la radio siempre está ahí. La voz sobrevive a la edad, no sufre la tiranía de la imagen que identificamos con la televisión. Sin embargo, me he sentido y me siento cómoda en ambos. Más resguardada en la radio, por eso de que nadie te ve, aunque ahora, con la emisión en directo en las webs, tampoco te libras. En televisión he ido perdiendo algunos pudores absurdos que me tenían en cierto modo amordazada y he disfrutado como profesional alguna de las etapas más felices de mi vida.

Para usted, ¿qué características o cualidades no deben faltar en el perfil de una buena periodista?

El periodismo es de los curiosos, de los que tienen ganas de saber lo que pasa y de llegar hasta el final. Es un derecho que tenemos todos como sociedad: saber lo que en ocasiones tratan de taparnos. Hay que sentir curiosidad, preguntar, ser rigurosos, contrastar. Pero creo, además, que un buen periodista debe ser sensible, no debe huir de la sensibilidad para observar lo que le rodea. Hay muchos y grandes temas en los márgenes de la vida que presenciamos.

A lo largo de toda su carrera, ¿cuál cree que ha sido su mayor éxito profesional?

El éxito es algo tan relativo… No podría decir un trabajo en particular, un informativo o una etapa. Me siento orgullosa de seguir aquí, convertida en veterana y sin tener que avergonzarme de nada de lo que he hecho. No soy una velocista, sino una corredora de fondo muy bien acompañada en un mundo en el que hoy estás y mañana nadie se acuerda. Si he tenido éxito en algo ha sido por mi constancia y, claro, la confianza de mis jefes habrá tenido algo que ver.

¿Cuál ha sido la experiencia más bonita que le ha dado el periodismo? ¿Y la peor?

Las mejores experiencias son aquellas que han ayudado a la gente a sentirse mejor, a solucionar sus problemas y vivir más dignamente. Contamos lo que le pasa a una familia que sufre un desahucio o a una niña con una enfermedad complicada, y conseguimos que, gracias a la visibilidad en los medios, los que tienen que dar respuestas, actúen. Esas son las experiencias que me interesan como periodista. Las peores siempre tienen que ver con lo que no he sido capaz de afrontar, con la sensación de impotencia. Recuerdos terribles como los atentados del 11-S y el 11-M, y esa tumba descomunal de inmigrantes en el Mediterráneo que todavía hay gobiernos que se niegan a ver.

Después de tantos años presentando los informativos, ¿qué anécdotas nos puede contar de esos momentos?

He tenido de todo, desde ataques de risa o gorriones en el plató, a una nefasta experiencia en unas elecciones que tuve que hacer sin pinganillo. Pero sin duda, el día que peor lo pasé, cuando empezaba en TVE, fue durante una entrevista a una escritora que sufrió en directo algo parecido a un amago de infarto y tuve que pedir al realizador que cortara el programa.

En la televisión, ¿cuánto pesa la imagen? ¿Cree que a veces pesa más que la credibilidad?

Tengo la impresión de que la imagen ya no lo es todo en televisión. Que la gente que nos ve ahora busca naturalidad, cercanía y por encima de todo, conocimiento. La época de los locutores/as perfectos ya es historia, afortunadamente, y hoy ya no concebimos que una periodista esté por su imagen y no por su solvencia y su credibilidad.

Actualmente, ¿cree en la independencia y pluralidad de los medios de comunicación?

Siempre habrá pluralidad e independencia si los periodistas lo somos. Si no nos dejamos llevar por los intereses del poder. Sabemos que podemos llegar a ser necesariamente molestos y en épocas de crisis política, económica y social, todavía más.

¿Cómo explicaría la transformación de los medios de comunicación en el contexto digital en el que nos encontramos ahora mismo? ¿Cuál cree que es su futuro?

Nos hemos despedido de una forma de trabajar, de una forma de hacer periodismo, y ahora toca convivir con estructuras que traen sus propias herramientas, la tecnología que dominan los más jóvenes y que exige un gran esfuerzo de adaptación si no queremos que nos expulse. No puedo saber qué futuro nos espera. Me lo han preguntado muchas veces.

¿Qué noticia considera que tiene más peso en la actualidad de nuestro país?

Una cosa es la noticia que tiene más peso y, muy diferente, la noticia que lo debería tener. Sin duda, la crisis del procés domina desde hace tiempo la voz de los medios dentro y fuera de Cataluña. Nos ha colocado ante una situación difícil de gestionar política y judicialmente. Percibo cierto hartazgo de una parte de la sociedad que ve cómo este asunto ha hecho invisibles graves problemas sin resolver que les afectan mucho más.

Como periodista, ¿qué historia le encantaría contar?

Que la investigación cuenta con el apoyo necesario para avanzar en la lucha contra el cáncer, las enfermedades raras, el envejecimiento. Que mentes privilegiadas como la del bioquímico Carlos López-Otín que, contra viento y marea, trabaja por mejorar nuestras vidas desde su laboratorio de la Universidad de Oviedo, sean la primera referencia de la Marca España

¿Qué les diría a aquellos estudiantes que quieren adentrarse en el periodismo y les dicen que no lo hagan?

Hablo mucho de este tema con mis compañeros, sobre todo los que tienen hijos que se lo están planteando. También con mis alumnos. Soy de las que piensa que solo haciendo lo que te apasiona serás feliz. Pero hay veces que es incompatible con pagar facturas. Mis comienzos no fueron fáciles, pero nada que ver con la precariedad laboral con la que tienen que lidiar hoy los chavales que empiezan, encadenando contratos de meses o incluso días, sin posibilidad alguna de plantearse la vida a medio plazo.

En toda su trayectoria profesional, ¿se ha encontrado con dificultades solo por el hecho de ser mujer?

¿A qué mujer no le ha pasado alguna vez? Sí, me ha costado más llegar a ciertos sitios que a algunos de mis compañeros. A ellos se les suele escuchar con más atención. Pero si para algo debe servir la experiencia es para no callar y reclamar lo que mereces. Tu salud mejora en todos los sentidos.

¿Volvería a ser periodista?

Volvería a ser periodista, por encima de todo. Pero también intentaría dar salida a un montón de frustraciones y dejarlas campar libremente, como subirme a un escenario con mi guitarra y gritar eso de: ¡Buenas noches Madrid!

El test de Marta

Una ciudad_Roma
Un rincón de su ciudad_el patio-jardín del Museo Sorolla de Madrid y el Fontán en Oviedo
Una comida_la tortilla de patata
Un lugar para perderse_la costa de Llanes, en Asturias
Un colega de profesión para salir de cañas_Miguel Ángel Oliver
Un deporte_nadar
Un vicio (confesable)_las pipas con sal
Su mayor defecto_no saber decir que no
Su mayor virtud_le gusta escuchar
Le gustaría parecerse a_su madre
Un grupo musical o cantante_Paul Weller
Un medio de transporte_el tren