actriz macarena gómez
EN PERSONA

REVISTA Nº 141 –  DICIEMBRE 2020

Macarena Gómez Traseira
Actriz 

Macarena Gómez Traseira (Bujalance, Córdoba, 1978) es sobrina-nieta del poeta y escritor berciano Antonio Pereira. «Psicópata de los años 50, punki ochentera, dama menos boba de Lope de Vega, canija mellada, mujer blanca casada busca, fashionista perturbada, bruja vasca poseída, novia del marciano, cabeza rapada, amiga gafotas de Watson, mujer pulpo, canaria peninsular, vecina puñetes y chica sin ojos que ve el corazón de la gente», Macarena se adjudica a sí misma las características de sus personajes de ficción en su perfil web. Ahora tiene tres proyectos. entre manos: su última película, ‘Amor en Polvo’; el proyecto televisivo en la que lleva trece años, ‘La que se avecina’, en el que da vida a María Dolores Trujillo Pacheco (más conocida como Lola Reynolds en Miami); y ’30 monedas’, la nueva y esperada serie de terror de Álex de la iglesia. Y es que su profesión le hace “inmensamente feliz” porque le ha otorgado “bellísimas amistades”, le ha permitido “vivir las vidas de otras personas” y, “sobre todo”, le ha “permitido soñar”.

Tiene raíces leonesas, pero ha nacido en Córdoba, ha estudiado en Estados Unidos y Londres y, actualmente, vive entre Madrid y Barcelona. ¿De dónde siente? ¿Es una ciudadana del mundo?

Soy una ciudadana del mundo que se siente muy española. Amo mi país por la riqueza cultural y patrimonial que ofrece. He viajado mucho por España y he vivido en muchas ciudades, y en todas me he sentido muy bien recibida. El hecho de haber vivido en otros países y saboreado otras culturas me ha enriquecido a nivel personal pero también me ha hecho valorar más la belleza de nuestro país.

Sus padres son leoneses y médicos de profesión. También su hermana Carmen. ¿Cómo está viviendo la pandemia? ¿Cree que el personal sanitario está siendo víctima de una mala gestión de la crisis?

Toda la ciudadanía está siendo víctima de una mala gestión de la crisis. Esto no es solo una crisis sanitaria, es una crisis económica que traerá graves consecuencias.

‘Amor en polvo’ ha sido de las pocas películas que se han atrevido a ver la luz en las salas de cine en medio de esta crisis sanitaria. Además, ha participado como productora asociada. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Hace años que quiero dedicarme a la producción. A mis manos llegan proyectos maravillosos que puede que nunca vean la luz y, precisamente, yo quiero ayudar a que salgan adelante. El confinamiento me ha servido para dedicarme de lleno al mundo de la producción. He tenido que leer y estudiar mucho al respecto. Es una nueva faceta que me está apasionando. Ahora puedo entender cómo piensa un productor, aunque confieso que una profesión mucho más dura que la de actor.

Considera que “la crisis del Covid-19 está poniendo en tela de juicio nuestros estándares sociales”. ¿Por qué un comportamiento orientado al consumo no es posible?

No es viable desde el momento en que todo nuestro modelo de producción depende en última instancia de los combustibles fósiles, y eso es sinónimo de fragilidad Es como si hubiéramos construido un castillo de naipes gigantesco, que se vendría abajo simplemente con retirarlos. Durante décadas, hemos creado una sociedad consumista que depende directamente de la explotación de recursos naturales mediante la energía proveniente de la quema de dichos combustibles, a costa de la salud de nuestro planeta. En primer lugar, hay que tener en cuenta que los combustibles fósiles son limitados y se encuentran en manos de muy pocos; y, en segundo, su uso continuo está teniendo un impacto sin precedentes en la historia del planeta: la alteración del clima, lo que presenta graves dilemas morales con respecto a las futuras generaciones y al resto de especies que cohabitan la Tierra. Necesitamos hacer una reflexión profunda sobre nuestro modelo de consumo, empezando por asumir que una retirada gradual de los combustibles fósiles es necesaria, y que sólo deberíamos comercializar aquellos productos que puedan ser reutilizados, reparados o reciclados de manera eficiente.

¿Y ha pensado alguna vez en ponerse tras la cámara?

Sí, pero no de manera inminente. Aún me queda mucho por observar y aprender.

’30 monedas’ se puede ver desde el 29 noviembre en la plataforma HBO. ¿Cómo ha sido trabajar de nuevo con Álex de la Iglesia?

Siempre un placer. A él le gusta jugar y que los actores también entren en su juego. Le gusta la acción, el riesgo y exige total involucración del actor al respecto. Yo soy una actriz kamikaze y no me importa tirarme a la piscina sin saber si lleva agua.

De hecho, en 2015, y tras su participación en ‘Las brujas de Zugarramurdi’, fue nominada al Goya por su papel de Montse en ‘Musarañas’, la primera película no dirigida por De la Iglesia, pero sí producida por él. ¿Se podría decir que es el papel más difícil que he hecho hasta la fecha?

Es el papel que más satisfacciones profesionales me ha dado, pero no el más difícil. En el cine de género, con dosis de acción incluida, me siento como pez en el agua. Los papeles más difíciles que he interpretado son aquellos que son poco viscerales, poco pasionales, porque son los más alejados de mí y en los que más he de indagar para encontrar algún punto de conexión conmigo misma.

Lleva 13 años dando vida a Lola Trujillo en ‘La que se avecina’. Es mucho tiempo. ¿Qué cosas hay de Macarena en Lola? ¿Y de Lola en Macarena?

Uy, no sabría decirte. En la forma de ser nos parecemos en algo, porque las dos somos caprichosas y consentidas; pero en la forma de pensar somos polos opuestos. A mí me cae muy bien Lola. De hecho, me iría de cañas con ella.

Cuenta con una amplia filmografía que incluye cine, teatro y televisión con títulos como ‘Sexykiller, morirás por ella’, ‘Verbo’, ‘Carne de neón’, ‘El fotógrafo de Mauthausen’ o ‘La dama boba’. ¿En qué formato o medio se siente más cómoda?

Hasta hace poco siempre decía que el medio en el que me movía de forma más segura era el cine. Sin embargo, con el paso del tiempo y los avances tecnológicos cada vez la televisión se asemeja más al cine, ya casi no hay diferencias. Un capítulo de una
serie equivale prácticamente a una película. No en metraje, pero sí en calidad. Igual de cómoda me muevo en ambos medios. El teatro es, sin embargo, el medio en el que me siento más insegura porque es en el que menos experiencia tengo. Aunque la magia que se genera en el cine, cuando dicen la apalabra “acción”, yo nunca la he sentido cuando se sube el telón.

Y, en cuanto al género, ¿se decanta por alguno? ¿Diría que es más difícil la comedia que el drama?

Por supuesto. Se dice que para hacer comedía hay que saber dominar el ritmo y éste se puede aprender a base de mucho estudiar. Yo creo, sin embargo, que el buen actor de comedia es aquel que tiene un don natural: es decir, la comicidad no se adquiere, es innata. Y, precisamente, el actor que tiene ese talento natural para la comedia puede manejarse perfectamente en el drama.

Recientemente, ha asegurado que los personajes más bonitos los ha hecho en cortometrajes. ¿Cuál ha sido el papel que más le ha gustado y por qué? ¿Qué aspectos le motivan a la hora de elegir cada uno de ellos?

Es muy difícil decantarme por un personaje, porque cada uno de ellos me ha aportado algo especial en un momento determinado de mi vida. El primer corto que hice, ‘Nieves’, fue determinante en mi carrera profesional. Gracias a ese corto empecé a hacer cine y, más allá de lo estrictamente profesional, creé un vínculo muy estrecho con su director, uno de mis grandes amigos de la profesión.

¿Sueña con interpretar algún personaje en especial?

Desde niña he soñado con ser Escarlata O´Hara en ‘Lo que el viento se llevó’. Lo tiene todo, los atributos más positivos y negativos de una mujer.

La pandemia del coronavirus en el mundo de la cultura lastra a un sector que todavía estaba recuperándose de la última crisis. ¿Es optimista?

Sí, las crisis económicas no afectan a la creatividad del artista. De hecho, en tiempos de crisis nos reinventamos. Las crisis afectan al consumo de la cultura, pero la cultura no puede dejar de existir puesto que es lo que da forma a la sociedad.

La gente ha dejado de ir al cine para quedarse viendo una película en casa. ¿Es el ‘streaming’ una salida necesaria?

El ‘streaming’ ya era una realidad antes de la pandemia. Siempre llegó para quedarse. El confinamiento ha afianzado a las plataformas. Ahora existe una gran demanda de contenido, lo que está generando bastante movimiento en la industria. El único inconveniente del ‘streaming’ es que perjudica a una parte importante del sector: distribuidores y exhibidores, que ven cómo las salas de cine cada vez están más vacías, Y, sinceramente, no sé si esto se va a poder parar.

Su marido, Aldo Comas, ha dejado volar su creatividad sobre los lienzos durante el confinamiento y ha inaugurado recientemente su primera exposición. ¿Lo suyo es una historia de mutua inspiración?

Ambos somos muy creativos. Mi marido mucho más que yo. Y nos apoyamos en todas las decisiones profesionales que tomamos.

Dante llegó a vuestra vida hace ya cuatro años. ¿Está siendo complicada la conciliación de la vida laboral, personal y familiar?

No más complicada que a cualquier otra madre. Al contrario, creo que yo tengo bastante suerte pues, junto a mi marido, hemos podido crear una buena infraestructura a nuestro alrededor. Y, además, algo que es fundamental, tenemos bastante ayuda familiar.

El test de Macarena

Una ciudad_Córdoba
Un rincón de su ciudad_La Plaza del Grano
Una comida_Cualquiera que me haga mi madre
Un lugar para perderse_La Costa Azul
Un colega de profesión para salir de cañas_Loles León
Un deporte_Volar en el túnel de viento
Un vicio (confesable)_Poner lavadoras
Su mayor defecto_No sé descansar
Su mayor virtud_Trabajadora
Le gustaría parecerse a_ Nadie
Un grupo musical o cantante_Rocío Jurado
Un medio de transporte_Tren