EN PERSONA

REVISTA Nº 133 –  DICIEMBRE 2018

Lydia Valentín
deportista 

Lydia Valentín nació en Ponferrada en 1985. Siempre vinculada al deporte, con 11 años descubrió su pasión: la halterofilia. Trabajo, esfuerzo, constancia y sacrificio le han hecho disfrutar tres Juegos Olímpicos y conseguir medalla en cada uno de ellos. También ha sido Campeona del Mundo de Halterofilia.

¿Cuándo empezó tu pasión por la halterofilia? ¿Qué te motivó a dedicarte a la halterofilia a nivel profesional?

Cuando era pequeña practicaba varios deportes a la vez porque me gustaba y porque era muy competitiva. Fue entonces cuando el entrenador de halterofilia me vio un día entrenar y se quedó alucinado de las capacidades que podría tener para este deporte. Fue ahí cuando habló conmigo y con mis padres y nos planteó poder dedicarme más en el deporte, que a mi me encantaba y así poco a poco ir mejorando. Y eso hice, hasta que cuando tenía 15 años la cosa evolucionó tan rápido que me trasladé a Madrid para dedicarme en cuerpo y alma al deporte que me ha dado todo.

¿Qué le dirías a alguien que esté luchando por entrar a competir en un deporte a nivel profesional?

Que si es su pasión, su objetivo, su meta, tiene que luchar por ello, hay tanta competencia y es tan difícil llegar a la élite, que no te puedes parar nunca, porque si te paras habrá alguien que esté entrenando, preparándose para llegar a tus mismos objetivos. Por ello es fundamental tener una fortaleza mental que te haga ser metódico, conseguir objetivos, pequeñas batallas del día a día que hacen coger un impulso mayor para llegar a tus grandes metas. Uno tiene que luchar por sus sueños, por sus metas y no pararse hasta conseguirlas.

Para poder llegar a ser profesional, hay que hacer muchos sacrificios, ¿recuerdas cuáles? ¿Merece la pena?

Claro que hay que hacer muchos sacrificios. Yo con 15 años tuve que dejar a mi familia en Camponaraya, a mis amigas, a mi entorno, a mi pueblo… para estar concentrada sólo y exclusivamente en la halterofilia. No he tenido una infancia normal ya que cuando mis amigas salían yo estaba en la Residencia Blume en Madrid. Pero no es algo que lo recuerde con mal sabor de boca, es algo que asumes cuando te estás dedicando a tu pasión, a tus metas, a tus objetivos.

Pero claro que lo que uno quiere cuesta, no sólo estás lejos de tus seres queridos, tienes un plan de entrenamiento diario que debes cumplir, tienes una dieta marcada que debes hacer, multitud de pequeños sacrificios para poder llegar a lo más lejos…para mí ese esfuerzo merece la pena.

¿Qué importancia tiene el control de la mente en la práctica de un deporte?

Lo es todo, sin la mente no hay opción de poder evolucionar, de poder progresar y sobre todo la mente en ocasiones puede ser un muro para conseguir lo que te propones. Por ello, el control sobre la mente, el control mental, la visualización de conseguir los objetivos es todo. Si la mente no te acompaña es imposible llegar a las metas marcadas. Existen innumerables casos de deportistas que después de altibajos en sus carreras deportivas, con un cambio de mentalidad, dan un salto exponencial en su rendimiento. La mente lo es todo.

Y, ¿qué importancia tiene contar con buenos profesionales médicos para los deportistas?

El equipo es fundamental. Debes tener un equipo que cubra todas las necesidades que uno tiene, es la forma de poder rendir al máximo nivel. Para mí es fundamental tener a un nutricionista que te asesore en tu dieta, es fundamental igualmente poder tener fisio que pueda cuidar tu cuerpo y siempre un médico que pueda estar ahí cuando tengas cualquier cosa. Poder tener cerca un psicólogo es fundamental para cuidar tu mente.

¿Qué valores crees que aporta practicar un deporte a nivel profesional? ¿Qué te diferencia de alguien que no lo haga?   

No se trata de ser mejor o peor por hacer deporte. Esa no es la idea. Hay muchísima gente en la que me fijo y no practican deporte al máximo nivel. Lo que sí que hace el deporte es marcarte mucho tu carácter, tus valores, tu mente. Hace que el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio, el compañerismo, la actitud… sean tu día a día.

El pasado enero recibiste la medalla de plata de Pekín 2008 que te correspondía y que te arrebataron en su día. ¿Cómo te sientes después de que la medalla haya llegado diez años después?

Me siento feliz, me siento orgullosa y siento que no valen los atajos para llegar a los grandes objetivos. Para llegar a ellos debes trabajar mucho y siempre bajo las normas de un deporte limpio.

¿Cómo es el día a día de una campeona olímpica?

Es muy sistemático, entreno todos los días en doble sesión de entrenamiento, salvo los martes y jueves que tengo las tardes libres. Hace que nos levantemos temprano para estar entrenando sobre las 9h30 de la mañana. La sesión se alarga hasta las 13h30 aproximadamente para poder tener un hueco de descanso, comer y descansar. Nuevamente nos ponemos manos a la obra por la tarde a las 16h30 para alargar el entrenamiento hasta las 19h00.

En definitiva, entrenar, entrenar y entrenar, que es como se consiguen las cosas.

¿Alguna manía o ritual antes de entrar a competir?

Tengo muchos rituales, uno de ellos: antes de levantar grito. No suelo cambiar nada que me haya funcionado en otros campeonatos. Soy muy metódica en eso, al igual que la inmensa mayoría de los deportistas de élite.

¿Cuentas con algún referente en el mundo del deporte? ¿Qué te inspira de estos referentes?

Todos los deportistas que hayan luchado por estar ahí, me inspiran. Que lleven años trabajando por conseguir sus sueños. No tengo uno en concreto, pero sí todos los que ejemplifican en su día a día sus sacrificios.

Y fuera del mundo del deporte, ¿quién te inspira?

Mis padres, porque son un referente que me han enseñado que con esfuerzo y trabajo se llegan a todas las metas que uno se plantea.

Como leonesa, has colocado a la provincia en lo más alto dentro del mundo del deporte. ¿Qué tienes que decir del trato recibido por parte de tus paisanos?

Me siento encantada, me siento muy orgullosa y me encanta mi tierra. Al final la tierra nos tira a todos. Recibo un cariño tremendo en general, la gente simpatiza mucho conmigo y les estoy muy agradecida.

La presencia de mujeres en halterofilia está aumentando en los últimos años. Constantino Iglesias, presidente de la Federación Española de Halterofilia pone nombre y apellidos al fenómeno: “Hemos notado un aumento de chicas que practican la halterofilia y es por el ejemplo de Lydia, que ha roto todos los esquemas y ha demostrado que esto no es una cosa de hombres”. ¿Cómo se siente al oír esta afirmación?

Me supone una gran responsabilidad para seguir siendo ejemplo de muchas de estas nuevas futuras deportistas.

Después de tantas medallas ¿Qué te queda por lograr en la halterofilia?

Mi gran objetivo es llegar en las mejores condiciones a Tokio 2020, unos Juegos Olímpicos es la cita más importante para cualquier deportista olímpico. Mientras, hay un duro camino que recorrer con campeonatos de Europa y del mundo que son grandes retos para mí. Siempre quedan muchas cosas por conseguir.

Muchas veces los deportistas de deportes no tan mediáticos como el fútbol o el baloncesto, siempre hablan de un plan b. Llevando como llevas más de 10 años en la élite, ¿tienes algún plan b?

Ahora mismo no pienso mucho en el plan B, porque debo estar centrada al máximo en mis entrenamientos, competiciones… pero claro que estoy trabajando junto con mi equipo en el día que no practique deporte al máximo nivel.

Fuera del deporte, ¿algún sueño que cumplir?

Ser feliz.

El test de Lydia

Una ciudad_Ponferrada
Un rincón de su ciudad_cualquier rincón de El Bierzo
Una comida_la pasta
Un lugar para perderse_cualquier montaña de El Bierzo
Un colega de profesión para salir de cañas_Estefanía Juan
Un deporte_halterofilia
Un vicio (confesable)_
Su mayor defecto_no tener paciencia en algunos momentos de la vida
Su mayor virtud_tener paciencia cuando realmente se necesita
Le gustaría parecerse_nadie, creo que cada uno de nosotros somos únicos
Un grupo musical o cantante_Nach y el rap español en general
Un medio de transporte_la bicicleta