salud dosmil lucas m. muñoz
EN PERSONA

REVISTA Nº 108 – SEPTIEMBRE 2012

Lucas M. Muñoz Bronchales
Coronel Director de la Academia Básica del Aire

Este verano, cumplió un año al mando del Aeródromo Militar de León y de la Academia Básica del Aire. ¿Cuál es su balance?

El balance es extraordinariamente positivo. En el plano profesional, dirigir la Academia supone un grandísimo honor y una enorme responsabilidad, ya que en este Centro se forma a los Suboficiales del Ejército del Aire y buena parte de los Militares de Tropa, colectivos que constituyen la columna vertebral de nuestro Ejército. Por otra parte, desde el pasado curso estamos implantando un nuevo modelo de enseñanza de formación para el ingreso en la Escala de Suboficiales, lo cual supone un reto adicional que nos tiene inmersos en un vertiginoso y apasionante proceso de cambio, que afecta no solo al aspecto docente asociado a la implantación de los nuevos planes de estudios, sino también a actuaciones en materia de infraestructura, servicios y de integración en el entorno militar de profesores civiles.

Y desde el punto de vista meramente personal, León me cautivó desde el mismo momento de mi toma de posesión en julio del pasado año. La oportunidad que supone compartir un periodo de mi vida en un entorno ciudadano en el que la hospitalidad, la generosidad, el sacrifico y el esfuerzo constituyen los principios sobre los que se ha edificado una sociedad tan viva, abierta, participativa y acogedora, es un privilegio que me siento muy afortunado de poder disfrutar cada día.

¿Qué centros formativos tiene el Ejército del Aire en España? ¿Cómo se distribuyen los niveles formativos entre ellos?

La formación inicial del personal del Ejército del Aire se desarrolla en tres centros: la Academia General del Aire, en San Javier, Murcia, en la que cursan estudios los alumnos que ingresan en las Escalas de Oficiales; la Academia Básica del Aire, en La Virgen del Camino, en la que se forman nuestros Suboficiales; y la Escuela de Técnicas de Seguridad Defensa y Apoyo, en la Base Aérea de Zaragoza, en la que se lleva a cabo la fase de formación militar general de los Militares de Tropa.

Los alumnos de estos tres centros realizan parte de su formación en otras Escuelas de Especialidad, la mayoría de ellas ubicadas en Madrid, en las que también se imparten cursos de perfeccionamiento para personal profesional de las diferentes Escalas. 

Por último, la formación de los alumnos que realizan los diferentes cursos de vuelo se completa, en función de su especialidad, en la Escuela de Caza y Ataque (Base Aérea de Talavera la Real, Badajoz), la Escuela de Helicópteros (Base Aérea de Armilla, Granada) y las Escuelas de Transporte y Operadores de Sistemas Aéreos No Tripulados (Grupo de Escuelas de Matacán, Salamanca).

¿Qué misión cumple la Academia Básica del Aire?

Como no puede ser de otra manera, permanecemos fieles a lo establecido en el Real Decreto 331/1992, de 3 de abril, por el que se creó la Academia General Básica del Ejército del Aire que, bajo la denominación de Academia Básica del Aire, tiene la misión de “formar a sus alumnos en los principios constitucionales y en las características de las Fuerzas Armadas, así como capacitarles profesionalmente y habilitarles para adecuar permanentemente sus conocimientos al desarrollo de la ciencia y técnica en orden del cumplimiento de los fines asignados al Ejército del Aire”.

¿Cómo es el día a día en la Academia?

Nuestros alumnos se levantan cada día a las seis y media de la mañana, con el toque de diana. Una hora más tarde, inician las clases y, en consecuencia, a las siete y media, todo el personal del Aeródromo debemos encontrarnos en nuestros puestos de trabajo.

A lo largo de la mañana, se programan siete periodos lectivos, que incluyen clases teóricas, prácticas, educación física e instrucción y adiestramiento, de 50 minutos de duración, con descansos de cinco minutos entre ellas y uno de treinta minutos a media mañana.

A las tres de la tarde finalizan las clases y, tras la comida, a las cuatro y cuarto los alumnos inician su tiempo libre, que finaliza a las diez y cuarto de la noche.

¿Qué tipo de formación se imparte en la Academia?

En lo que a formación de Suboficiales se refiere, a día de hoy, en la Academia se imparten dos planes de estudios. El antiguo, que todavía estará en vigor al menos hasta la finalización del presente curso escolar, en el que todos los alumnos permanecen en la Academia el primer año. En el segundo curso continúan aquí solo los que cursan las especialidades de Mantenimiento de Aeronaves y Armamento.

El ingreso el 1 de septiembre de 2011 de los alumnos que componen la vigésimo segunda promoción de la Academia supuso el banderazo de salida para la implantación del nuevo modelo de enseñanza, que incrementa en un año el periodo de formación, de manera que los alumnos permanecerán en la Academia los dos primeros años cursando los estudios correspondientes a la fase de Formación Militar General y uno de los dos títulos de Formación Profesional de Grado Superior: Mantenimiento Aeromecánico y Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos.

Durante el tercer año, en el que cursarán materias específicas de su especialidad, permanecerán en la Academia los alumnos de Mantenimiento Operativo.

Una vez finalizados sus estudios, los alumnos reciben el Despacho de Sargento del Ejército del Aire y, los que cursan el nuevo modelo, obtendrán también la titulación de formación profesional de grado superior correspondiente.

Por otra parte, en la Academia, también se imparte la enseñanza de perfeccionamiento, tanto a distancia como presencial, del curso de actualización para el desempeño de los cometidos de Brigada. Así como, la formación de especialidad y los Títulos de Técnico Militar que cursan los Militares de Tropa.

En total, alrededor de 1.000 alumnos pueblan nuestras aulas cada curso.

La Academia cuenta con tecnología formativa de último nivel. ¿Nos podría describir las características más interesantes de los programas informáticos formativos que emplean?

En 2002 se decidió dar un impulso al empleo de las nuevas Tecnologías de la Información aplicadas a la enseñanza. Esta iniciativa se materializó mediante el estudio, desarrollo e implantación de dos sistemas denominados MITS (Multimedia Interactive Training System) y REVIEN (REalidad VIrtual aplicada al ENtrenamiento), cuya característica fundamental es la “personalización de la enseñanza”. Gracias a estas herramientas el profesor es capaz, en tiempo real, de detectar los distintos grados de avance que obtienen sus alumnos, pudiendo reforzar de forma individualizada las competencias que se pretende alcanzar.

Este novedoso y avanzado sistema formativo, ¿se está exportando a otros países de nuestro entorno?

Desafortunadamente, no. A pesar del interés que siempre despiertan estos sistemas, especialmente el REVIEN, en las delegaciones de otras naciones amigas y aliadas que cada año nos visitan.

Estos momentos que estamos viviendo de incertidumbre laboral y crisis económica, ¿han afectado de alguna manera a la Academia?

Es una realidad incuestionable que en tiempos en los que la situación económica es favorable la captación de personal resulta más dificultosa, y cuando el panorama se invierte sucede lo mismo con el número de solicitudes para el ingreso. Ahora bien, aunque lo deseable es disponer de un número amplio de aspirantes, como sucede actualmente, también es cierto que nuestra profesión es eminentemente vocacional y, por tanto, se hace muy cuesta arriba para aquellos que puedan contemplarla como una mera salida laboral.

Por lo que respecta a la crisis económica, es innegable que la reducción presupuestaria se traduce, en general, en la disminución de los recursos financieros disponibles. Pero el Ejército del Aire está haciendo un esfuerzo enorme para que nuestro sistema de enseñanza no se vea afectado, por lo que estoy en condiciones de asegurar que disponemos de los recursos necesarios para llevar a cabo las actividades docentes que tenemos encomendadas, manteniendo los estándares de enseñanza de calidad de los que siempre ha hecho gala este Centro.

La Academia tiene un fuerte arraigo en la ciudad de León y, por ende, en La Virgen del Camino. ¿Notan ustedes esa especial vinculación de León con la Academia?

Sin duda alguna. En el día a día notamos el cariño y el interés que nos dispensa una sociedad, la leonesa, que, por otra parte, se siente enormemente familiarizada con lo que todos conocen como “Aviación”, o simplemente “la Base”.

Siempre ha existido una particular comunión entre las distintas Unidades del Ejército del Aire, basadas en la Virgen del Camino, y la ciudadanía leonesa, que bien podrían ponerse como ejemplo de la perfecta simbiosis que debe existir entre las Fuerzas Armadas y la sociedad a la que servimos.

Esta realidad puede constatarse con el ramillete de distinciones con las que las instituciones leonesas han honrado a la Academia: Medalla de Oro de la Provincia; Medalla de Oro de la Ciudad de León que, además distingue cada año a nuestros Caballeros y Damas Alumnos con el título de Hijos Adoptivos de la Ciudad; y por último, con motivo de su vigésimo aniversario, el pasado mes de abril, se nos hizo entrega de la Medalla de Oro de Valverde de la Virgen. Todas estas distinciones se suman al hecho de que los leoneses han donado los Banderas y Estandartes que la Unidad ha ostentado desde su creación.

Por nuestra parte, solo nos cabe intentar corresponder a estas reiteradas muestras de aprecio con el orgullo que supone lucir en los rombos de nuestro uniforme y en el emblema de la Academia, el león característico de esta ciudad y provincia, además de nuestra vocación permanente por emular los valores que históricamente han adornado al bizarro, abnegado y generoso pueblo leonés.

Este año, se cumplen veinte años de la creación de la Academia Básica del Aire de la Virgen del Camino, ¿cómo ha sido la evolución de la academia en esto años?

Desde 1992, año de creación de la Academia, se han graduado 3.480 Sargentos, lo que supone la mitad de la plantilla total de Suboficiales del Ejército del Aire. Durante estos 20 años, se ha trabajado duro, observándose una clara evolución en tres áreas: planes de estudios, medios didácticos e infraestructuras.

Respecto a los Planes de Estudios, como ya he citado anteriormente, el cambio más significativo se está produciendo en la actualidad con la implantación de un nuevo modelo de formación de Suboficiales, gran parte del cual se ha integrado en el sistema educativo general, haciendo posible que nuestros alumnos cursen un Título de Formación Profesional de Grado Superior.

Algo parecido ha sucedido en cuanto a la evolución de los medios didácticos, mediante nuestra permanente apuesta por las nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza, o en materia de infraestructuras, que han sufrido importantes modificaciones con el fin de adecuarlas a las necesidades que se han ido planteando.

¿Cómo ve el futuro de la Academia?

Con toda franqueza, veo el futuro con gran optimismo. El panorama educativo que debemos afrontar es realmente prometedor, y no solo desde un punto de vista cuantitativo, pues el número de alumnos en apenas tres cursos va a duplicarse, sino también, y esto es lo más importante, desde una perspectiva cualitativa.

El objetivo no es solo formar a los futuros Suboficiales y Militares de Tropa, sino poner a disposición de las Unidades del Ejército del Aire el personal más capacitado para el cumplimiento de la misión asignada. Y ello solo lo conseguiremos si al final del proceso educativo obtenemos como resultado profesionales técnicamente muy capaces pero, por encima de todo, personas totalmente comprometidas con la institución militar y con la sociedad a la que sirven, que hacen de la integridad y del culto a la excelencia su norma de vida.

Por tanto, creo que el momento que vive la Academia puede calificarse como único, e incluso histórico, y los objetivos a alcanzar son realmente ambiciosos, pero sin duda estamos en disposición de lograr las metas trazadas, pues el Centro cuenta con la confianza que inspira disponer de tres elementos esenciales: un magnífico cuadro de profesores, unos alumnos ilusionados y ávidos por aprender, y un personal de apoyo plenamente identificado y comprometido con la misión a cumplir.

Para lograrlo, perseveraremos, con más ahínco, si cabe, en el cumplimiento del principio que siempre ha guiado el buen hacer del personal militar en la Virgen del Camino: “construir el futuro desde el presente, sobre los sólidos cimientos del pasado».

Academia Básica del Aire de León

En 1920 se publica el Real Decreto que dispone la creación de la Base Aérea de León. En 1923 aterriza el primer avión, un Avro 504, nombrándose el primer jefe, Capitán Apolinar Sáenz de Buruaga y Polanco. En 1926 se crea la Escuadra número 3 en León, que en 1931 se traslada a Barcelona, ubicándose en León el Grupo de Reconocimiento número 21, dependiente de la Escuadra número 1, con sede en Getafe. Durante la Guerra Civil, la Base Aérea de León se convierte en un gran establecimiento logístico y centro de operaciones en el Frente Norte. En septiembre de 1939 se crea la Academia de Aviación, que durante 10 años, antes de trasladarse a San Javier como Academia General del Aire, fue el centro de formación de Oficiales del recién creado Ejército del Aire (1939). El 15 de septiembre de 1950, procedente de Málaga comienza su andadura en León la Escuela de Especialistas del Aire. La Escuela de Especialistas cedió el testigo a la Academia Básica del Aire, creada por Real Decreto 331 de 3 de abril de 1992.