EL HOSPITAL POR DENTRO

REVISTA Nº 119 – JUNIO 2015

Recertificación del sistema de gestión de calidad del proceso quirúrgico ISO 9001

A principios de junio de este año, dos auditores externos
visitaron nuestras instalaciones para revisar el sistema de gestión del proceso quirúrgico y verificaron que trabajamos
por la mejora continua y cumplimos los requisitos establecidos en la norma internacional ISO 9001 de sistemas de gestión de calidad. La auditoría fue todo un éxito, no detectándose ninguna no conformidad y renovando nuestro certificado para 3 años más.

El Hospital San Juan de Dios de León, en 2012 decidió voluntariamente aplicar los requisitos de este estándar internacional de calidad porque considera la calidad como algo esencial en la asistencia a los pacientes.

Tras estos tres años, gestionando los procesos quirúrgicos conforme a las directrices establecidas en el estándar internacional, queremos hacer una reflexión sobre qué es lo que ha aportado la ISO 9001 a nuestro Hospital:

Disponemos de una estructura y control documental fuerte

Se han desarrollado procedimientos y protocolos para definir las actuaciones de profesionales. Ningún aspecto se deja a la improvisación, todo se encuentra establecido y controlado para garantizar la seguridad del paciente.

Esta organización y coordinación se refleja claramente en el valor de la estancia media prequirúrgica programada que se encuentra en valores bastante mejores que los tiempos medios nacionales.

Así mismo, todas las actuaciones del personal se refleja en registros, de forma que pueda realizarse un completo seguimiento de la actividad. En  este aspecto, tenemos que destacar que en el hospital toda la historia clínica de los pacientes se encuentra informatizada. Así, los informes, las pruebas diagnósticas, cada apunte de enfermería, todo, se encuentra accesible para cualquier profesional en el momento que lo necesite.

Tenemos un estricto control de equipos, instalaciones y proveedores

Se han establecido fuertes medidas de control para todo aquello que puede afectar al desarrollo de la intervención o la recuperación posterior del paciente.

En este sentido, se controlan tanto las infraestructuras como los equipos a través de planes de mantenimiento preventivo, se evalúa  periódicamente a los proveedores del material quirúrgico y se establecen controles específicos de bioseguridad ambiental.

Gracias a estos controles hemos conseguido que la tasa de infección quirúrgica durante el primer trimestre de 2015 haya sido del 0%.

Medimos nuestro desempeño

Se dispone de un amplio cuadro de indicadores. Los indicadores son medidas objetivas de distintos parámetros que nos ayudan a saber cómo estamos desarrollando la actividad quirúrgica. El primer paso para aplicar la mejora continua es conocer cuál es tu punto de partida y para eso es necesario medir.

Analizamos la evolución y variaciones de estos parámetros para verificar que todo está funcionando de forma óptima y establecer acciones correctivas o de mejora en el momento que se detecte una pequeña variación.

Los pacientes y familiares aportan su opinión

Realizamos encuestas de satisfacción para conocer la valoración de los pacientes y sus familiares en relación a distintos aspectos como la atención, información médica, cuidados de enfermería, comodidad de las habitaciones, así como para recoger cualquier sugerencia o comentario que quieran realizar. Esta información se analiza y se utiliza para la planificación de acciones de mejora y nuevos objetivos.

En el segundo semestre de 2014 para el 97% de los pacientes valoraron como bueno o muy bueno el grado de satisfacción general con los servicios quirúrgicos recibidos y el 100% de los pacientes intervenidos indica que volverían al hospital o recomendarían sus servicios.

Revisión y herramientas de mejora

Periódicamente nos sometemos a examen, de forma interna se revisa aleatoriamente procesos quirúrgicos para comprobar que todo se ha desarrollado según lo planificado.

Además, anualmente un auditor independiente a nuestra organización realiza una intensa inspección para garantizar el adecuado funcionamiento de nuestros procesos.

Toda la información proporcionada por las auditorías, indicadores y pacientes es utilizada para establecer planes de acción, que permitan la mejora continua de los servicios que prestamos a nuestros pacientes.

La implantación de todas estas herramientas y sistemáticas requieren la implicación constante de todos los profesionales ya que el alcance de nuestra certificación es de todo el proceso quirúrgico, desde que el paciente entra por la puerta hasta que se va de alta, incluyendo pruebas diagnósticas, preoperatorio y hospitalización.

En el Hospital San Juan de Dios de León queremos garantizar que la gestión se realiza con los máximos niveles de calidad y por eso apostamos por la gestión de nuestra actividad aplicando normas internacionales de reconocido prestigio.