el uso racional de antibióticos, clave para prevenir el desarrollo de resistencias

La lucha de San Juan de Dios en la tercera ola de la pandemia

REVISTA Nº 142 – MARZO 2021

La introducción de los antibióticos en la práctica clínica supuso una de las intervenciones más importantes para el control de las enfermedades infecciosas. Estos fármacos han salvado millones de vidas y, además, han supuesto una revolución en la medicina. Sin embargo, una amenaza creciente deteriora su eficacia

El descubrimiento y uso de antimicrobianos supuso en Cuando apenas se empezaba a salir a flote del segundo envite de la pandemia, la relajación de las medidas restrictivas en diciembre y el auge de las interacciones sociales durante las fiestas navideñas ha abocado al país a una nueva ola de coronavirus poniendo contra las cuerdas a los hospitales.

San Juan de Dios de León, que cuenta con un Plan de Contingencia ante la Covid-19 para proteger tanto a pacientes como a profesionales sanitarios de los riesgos de la infección por SARS-CoV-2, no se ha visto obligado a abrir la unidad de hospitalización para dar cabida a positivos como ya hiciera en los meses de marzo y abril.

Tampoco en esta tercera ola, y pese a estar siempre a disposición de Sacyl en la lucha contra esta pandemia y mantener un Convenio Singular de Vinculación con la sanidad pública, ha tenido que servir de apoyo al Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) para la realización de cirugías de urgencia, sobre todo, de carácter oncológico.

En este sentido, el protocolo se ha quedado en una primera fase en la que “ha contribuido a liberar camas en la sanidad pública para que las pueda destinar a pacientes con infección por coronavirus”..

Visitas familiares restringidas

No obstante, el Hospital San Juan de Dios de León sí ha tenido que endurecer las restricciones y adaptar su plan de contingencia frente a la Covid-19 para intentar frenar la escalada de contagios en el marco de la tercera ola de la pandemia y en consonancia con el Plan de Medidas de Prevención y Control de la Junta de Castilla y León.

Ante la alta incidencia acumulada, ha tomado la difícil decisión de restringir totalmente las visitas a los pacientes primando su seguridad y la de los profesionales encargados de su cuidado. Esta medida ha llevado aparejado un cambio en las rutinas de trabajo del personal sanitario de las plantas de hospitalización del centro con el objetivo de que tanto los pacientes como las familias puedan estar en contacto e informados de las incidencias durante su estancia.

La tecnología se ha convertido en la mejor aliada de las personas ingresadas. De este modo, para acortar las distancias en estos tiempos tan difíciles, el Hospital San Juan de Dios de León – que ha apostado por la eliminación del pago para hacer uso de la señal de televisión – ha tendido puentes entre ellas y sus seres queridos a través de un servicio de videollamadas.

Solo se ha permitido que los menores de edad estén acompañados por su madre, padre o tutor, siendo siempre el mismo y no pudiendo cambiar. Asimismo, se ha autorizado la presencia de hasta tres personas, en horario pactado entre las partes (médico-familiar), en caso de inminente fallecimiento para que pueda tener lugar la despedida.

Por su parte, los pacientes quirúrgicos han podido estar acompañados antes de la intervención y cinco horas después de regresar del área quirúrgica.

La circulación de pacientes y usuarios por el resto de áreas se ha mantenido con normalidad. En especial, en todo lo referente a la actividad ambulatoria (consultas externas, sesiones de rehabilitación, pruebas diagnósticas, cirugías, análisis clínicos, urgencias…), así como en otros servicios no asistenciales (atención al paciente, SAER, Protección Internacional, mantenimiento…).

Cribado masivo a todo el personal

En todo este esquema de trabajo la PCR, la prueba más fiable para detectar la presencia del virus SARS-CoV-2 en el organismo, basada en el análisis de su ARN, se revela un arma clave para ponerle cerco a la enfermedad. Porque para tomar decisiones correctas, primero es necesario identificar a magnitud del enemigo que nos amenaza.

“Ésta y otras pruebas diagnósticas como el test de antígenos son claves a la hora de adoptar las medidas de protección necesarias”, ha asegurado Juan Francisco Seco, gerente de un centro que ha hecho un cribado masivo a su personal, sanitario y no sanitario, al objeto de detectar asintomáticos y frenar la expansión de un virus con origen en la ciudad china de Wuhan, que marcará un antes y un después en los hábitos de la humanidad contemporánea.

A casi un año de que se decretase el estado de alarma, el fin último de estas decisiones ha sido el de preservar la salud de los pacientes que se encuentran hospitalizados, limitando las posibilidades de contacto con familiares y usuarios que pudieran actuar como vectores de transmisión de la Covid-19, así como la integridad de unos profesionales sanitarios ya inmunizados que han depositado en la vacuna sus esperanzas para dejar atrás una pandemia que no conoce fronteras.

Las medidas a seguir, entre ellas la obligatoriedad de llevar mascarilla, figuran en carteles colocados en todos los servicios del centro, que son descargables en dispositivos móviles con un código QR, así como accesibles a través de la página web www.hospitalsanjuandedios.es

Finalmente, Société Générale de Surveillance (SGS) evalúa cada dos meses la eficacia de los procedimientos de limpieza y desinfección, mide la calidad del aire, comprueba los sistemas de climatización y toma muestras tanto ambientales como en superficie por ATP (trifosfato de adenosina) para comprobar que la higiene es adecuada y que el centro médico es un “entorno seguro y confiable”.

#EsteVirusLoParamosUnidos