EL HOSPITAL POR DENTRO

REVISTA Nº 136 – SEPTIEMBRE 2019

Inteligencia artificial, la nueva herramienta de trabajo en la práctica clínica

El Hospital San Juan de Dios de León inicia un proyecto con inteligencia artificial aplicada a la detección de casos de amiloidosis cardíaca.

La inteligencia artificial (IA) es unos de los desarrollos tecnológicos que avanza más rápido cada día. Todavía la asociamos a robots y a conceptos futuristas pero la realidad es que está presente en nuestro día a día. Cuando le preguntamos a Siri por la predicción del tiempo, las recomendaciones personalizadas de Netflix o cuando Google Maps nos indica el camino más rápido, estamos utilizando esta tecnología. No hay duda de que está en constante evolución y que su aplicación comienza a introducirse en nuevos campos. Uno de los más prometedores es en la medicina. Pero, ¿cómo se aplica y qué puede aportar en este terreno? En el ámbito clínico se recogen a diario una inmensa cantidad de datos relacionados con la asistencia sanitaria, que pueden aportar información relevante para mejorar la gestión y la calidad de la atención. Para manejar y analizar los datos, se requieren herramientas tecnológicas propias del Big Data que conviertan ese volumen en información útil y manejable. En este contexto, la IA permite establecer redes entre los datos, y predecir situaciones, ayudando a extraer respuestas valiosas de los historiales clínicos a preguntas como esta: ¿es posible detectar a los pacientes que, aun sufriendo la enfermedad, no están diagnosticados?

Actualmente, la IA ha conseguido reproducir parte de la inteligencia humana en máquinas. No con el objetivo de sustituir el trabajo de las personas, sino para conseguir que las tareas y procedimientos sean mucho más sencillos de realizar, ahorrando así tiempo y costes. Este tipo de tecnología utiliza los datos para desarrollar algoritmos y establecer el procedimiento lógico de una máquina. Por eso, tiene una relación clave con el Big Data, análisis masivo de datos, y ambos métodos combinados pueden generar grandes beneficios. 

Una de las aplicaciones más potentes del Big Data es el machine learning, una rama de la IA que crea sistemas que aprenden automáticamente de su entorno, generalizando comportamientos a partir de una base de información.

IA y Big Data, claves para la toma de decisiones clínicas

Durante los últimos años se han recogido casos de éxito que demuestran que una gestión correcta de los datos puede resultar muy útil en la detección y tratamiento de enfermedades. Instituciones sanitarias a nivel mundial han utilizado esta tecnología en sus proyectos y han demostrado optimizar los recursos disponibles y mejorar la asistencia de los usuarios.

En 2019 la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios de la Provincia de Castilla ha apostado por esta tecnología en el desarrollo de un proyecto para el diagnóstico de amiloidosis cardíaca. El estudio está liderado por investigadores del Centro Universitario San Rafael Nebrija, Fundación San Juan de Dios y Hospital de San Juan de Dios de León, con la participación de la empresa tecnológica Sopra Steria y con el apoyo económico de la compañía farmacéutica Pfizer.

La amiloidosis cardíaca es una enfermedad rara que provoca una alteración en la estructura y el funcionamiento del corazón. Es una de las primeras causas de muerte en España, representa el 3% de todos los ingresos hospitalarios y el 2,5% del coste de la asistencia sanitaria. Uno de los principales problemas a los que se enfrentan médicos y pacientes es la dificultad de detectarla precozmente, se calcula que entre un 15% y un 20% de los afectados por la enfermedad está sin diagnosticar.

El objetivo de este estudio es desarrollar modelos diagnósticos y predictivos basados en IA (machine learning) que permitan detectar los casos no diagnosticados de la enfermedad, evaluando el impacto económico y social que supone tanto para el sistema como para el paciente.

El equipo de Big Data y Analytics de Sopra Steria será el encargado de manejar los datos de historias clínicas con el fin de localizar a quienes padecen esta patología y aún no están diagnosticados. El correcto diagnóstico supone una mejor gestión de la enfermedad del paciente (patología cardiaca no controlada), y una disminución de ingresos hospitalarios, en personas mayores de 65 años.

Los datos clínicos que se estudiarán han sido recogidos por el Hospital de San Juan de Dios de León, uno de los primeros centros hospitalarios en informatizar sus sistemas de historia clínica, algo que ahora está a la orden del día pero que hace 20 años supuso un avance considerable en la gestión de la sanidad. En el proyecto se analizarán datos estructurados y no estructurados extraídos de las historias clínicas informatizadas, entre los que destacan por su relevancia en el estudio que nos ocupa los relativos a los planes de cuidado de enfermería. De hecho, la IA toma decisiones más adecuadas cuando trabaja con más información en su base, por lo tanto uno de los puntos fuertes del proyecto es contar con los historiales del Hospital San Juan de Dios de León ya que permitirá generar algoritmos con  un alto nivel de precisión. 

Otro asunto asociado al uso de esta tecnología y que causa un gran revuelo entre la población es la preocupación por los datos personales con los que se trabaja, especialmente cuando es información médica muy sensible. Sin embargo, la IA trabaja con datos que no pueden asociarse a ninguna persona ya que se estudia el conjunto de todos ellos, completamente anonimizados, y la confidencialidad está asegurada. El proyecto, en este sentido, cumple con los más altos estándares de seguridad en el manejo de la información.

¿Puede la IA y el Big Data prevenir la amiloidosis cardíaca?

Gracias a esta tecnología, se podrán efectuar medidas preventivas y un diagnóstico más preciso para controlar esta enfermedad y, a su vez, retrasar la progresión y el número de exacerbaciones, mejorando la vida de los pacientes.

“Este proyecto es una oportunidad que permitirá conocer el potencial que tienen los datos que manejamos, los años de experiencia acumulada y el impacto que la transformación digital puede generar en la población a la que atendemos” asegura Elena García, directora de Investigación de la Fundación San Juan de Dios.

Laura García Valero
Coordinadora de comunicación
Fundación San Juan de Dios