en busca de un refugio en la españa vaciada
el hospital por dentro

REVISTA Nº 144 – SEPTIEMBRE 2021

En busca de un refugio en la España vaciada

Frenar la despoblación es una asignatura pendiente que comparten numerosas provincias. León, donde casi medio centenar de pueblos cuentan con cinco o menos habitantes y se encuentran en peligro de extinción, es uno de los paradigmas de una España Vaciada que clama por soluciones eficaces y medidas concretas. En este contexto, la Diputación Provincial ha puesto en marcha la campaña ‘Nuevo comienzo’ para que los ayuntamientos y juntas vecinales leonesas conozcan de primera mano experiencias de acogida a personas refugiadas (nuevocomienzoleon@gmail.com). Y lo ha hecho de la mano de las entidades sociales Accem, Cruz Roja, Diaconía, Cáritas y el Hospital San Juan de Dios de León.

“Encontrar un trabajo no es tan comp licado, pero sí una vivienda en la que vivir”, destacaba en la presentación del proyecto José María Lucas, orientador laboral del Programa de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios de León. La iniciativa que también desarrollan la Llar Sant Joan de Déu de Manresa y el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, se puso en marcha en León en el año 2019. Desde entonces, ha acompañado a 167 personas -90 adultas y 77 menores- de un total de 15 nacionalidades distintas que se han visto obligadas a vivir lejos de sus hogares debido a guerras, situaciones de violencia y graves violaciones de sus derechos fundamentales.

Al margen de los desorbitados precios, los solicitantes de asilo sufren dificultades añadidas que tienen que ver con las barreras idiomáticas, el desconocimiento del marco legislativo del mercado inmobiliario, las tecnologías de búsqueda, la falta de avales o de cartas de recomendación de antiguos propietarios y la ausencia de nóminas que poder mostrar. Por todo ello, según la técnica de vivienda Antía Ricoy, estas personas quedan expuestas a las “exigencias abusivas por parte de especuladores, propietarios y agencias”, así como al rechazo que experimentan sistemáticamente por el hecho de ser extranjeras y racializadas.

“Vamos a hacer talleres de sensibilización, porque necesitamos personas sin prejuicios que nos ayuden con la bolsa de vivienda”, pone de manifiesto en una llamada a todos los interesados en echar una mano (antia.ricoy@sjd.es). Y es que, según un informe de Provivienda, casi una cuarta parte de la población autóctona rechazaría expresamente alquilar un piso a población inmigrante, y otro porcentaje similar trataría de evitar hacerlo.

Una oportunidad para todos

En este sentido, desde la Diputación Provincial presentan ‘Nuevo comienzo’ como “una oportunidad para ellos, pero también para nosotros”. De hecho, las entidades sociales implicadas en la campaña aseguran que las experiencias puestas en práctica hasta la fecha en pueblos como Brañuelas, Cimanes del Tejar o Chozas han sido «satisfactorias» y que estas personas refugiadas están encontrando una salida laboral en actividades forestales y de pastoreo, así como en el campo de la atención a domicilio. Del mismo modo, subrayan que en algunos de estos casos la acogida de población refugiada ha servido para mantener las escuelas del pueblo abiertas y los columpios del parque ocupados. 

En León, por ejemplo, hay ya una veintena de municipios sin niños menores de cinco años censados (a los que se añaden otros trece con tan solo uno). Es decir, pueblos en muerte vegetativa. Una década antes, según la estadística del padrón continuo del INE, solo había ocho pueblos en esa situación, pero hoy la mayoría de las localidades leonesas corren el riesgo de quedarse sin menores de edad en pocos años. Sostener e incrementar la población su población pasa por dotarlas de servicios, aunque es la pescadilla que se muerde la cola: si no hay niños, se cierra el colegio; sin colegio, no se instala población joven con idea de tener hijos; si no hay centros de mayores, estos se trasladarán a las ciudades o a residencias que, normalmente, están en núcleos más grandes… y así pasa con el comercio, la oferta cultural o las instalaciones deportivas.

La campaña que ahora emprenden la Diputación Provincial y las asociaciones que trabajan con solicitantes de protección internacional llegará a los pueblos con una información muy visual -un vídeo y varias diapositivas- para que los alcaldes o pedáneos interesados den un paso al frente en un salto de la teoría a la práctica que nos permita avanzar en la repoblación del medio rural más allá del verano. Un ‘Nuevo comienzo’ tanto para unas personas refugiadas que buscan un lugar donde echar raíces como para unos pueblos que se ven condenados casi al olvido. “Día tras día ven cómo su población va menguando y se van reduciendo sus servicios”, ha lamentado la vicepresidenta y diputada de Derechos Sociales, Carolina López, en una llamada a la acción.

Para la coordinadora de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios, Dolores Queiro, esta iniciativa de trabajo en red con otras entidades y con la institución provincial es clave en la búsqueda de nuevas oportunidades para personas que, por distintas circunstancias, tienen que acabar acogidas al programa que financia el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El pasado 19 de julio, el diario ‘El País’, publicaba un reportaje en el que relata la historia de una familia de refugiados colombianos que se asentaron en Brañuelas (León), un municipio de apenas 200 vecinos. La pareja y sus dos hijos dejaron atrás Cali, amenazados por la guerrilla de las FARC, y aterrizaron en España, en diciembre de 2019, donde solicitaron protección internacional. Una historia de integración y esperanza que merece ser replicada.