EL ESPECIALISTA

REVISTA Nº 139 – JUNIO 2020

Francisco Jorquera Plaza

La rama de la medicina en la que es especialista el Dr. Jorquera se encarga de las enfermedades del tubo digestivo, hígado, vías biliares, páncreas y peritoneo y, concretamente, de su etiología, epidemiología, fisiopatología, semiología, diagnóstico, pronóstico, prevención y tratamiento.

EL ESPECIALISTA

Francisco Jorquera Plaza

El doctor Francisco Jorquera Plaza, jefe de Digestivo del Complejo Hospitalario de León (CAULE) y también especialista en Medicina Interna, lidera el equipo humano de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital San Juan de Dios (Rubén Díez, Dolores González, María Jesús Díez, Esther Martínez y Manoli González) que, desde su puesta en marcha, ha apostado por las consultas de alta resolución. Es decir, el mismo día queda establecido un diagnóstico junto con su correspondiente tratamiento. Y eso permite al paciente volver a su casa con respuestas y sin incertidumbres.

Jorquera ha participado en la redacción de una encuesta para conocer el impacto de la pandemia por el Covid-19 entre los residentes de Digestivo, así como en la elaboración de distintas guías de consenso para la prevención de la infección por el coronavirus SARS CoV-2 promovidas por la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), de la que es vocal de su junta directiva.

Entre ellas, según explica, figuran las recomendaciones para el reinicio de la actividad en estos servicios. No en vano, el pasado 28 de mayo participó en el I COngreso VIrtual de Digestivo organizado después de que la SEPD tomara la decisión de suspender definitivamente el foro presencial que iba a tener lugar en León, primero en junio y después en octubre.

En este sentido, Jorquera formó parte de una mesa redonda en la que –junto a José Luis Calleja (Asociación Española para el Estudio del Hígado) y Manuel Barreiro (Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa)- se trazó el camino hacia la normalidad asistencial y se reflexionó sobre la oportunidad de incorporar la telemedicina a su labor diaria.

La especialidad ha experimentado un importante avance gracias al desarrollo de diferentes técnicas que se han convertido en una de sus señas de identidad.

En este sentido, la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital San Juan de Dios de León, que se puso en marcha en junio de 2019, dispone de endoscopios de alta definición, con filtros ópticos digitales, que favorecen una mejor detección de las lesiones colorrectales en el abordaje del tumor más frecuente teniendo en cuenta a ambos sexos.

Además, en las colonoscopias realizadas en estas consultas se sustituye el gas atmosférico por CO2. Algo que reduce de manera muy importante las molestias causadas por la distensión abdominal cuando el paciente se despierta, ya que el CO2 tiene una capacidad de difusión 200 veces mayor que el aire y se elimina con la respiración.

Este servicio cuenta con una consulta de enfermería especializada que puede atender, ayudar y asesorar en procesos que tienen que ver con la prevención de cánceres digestivos, enfermedades inflamatorias del intestino, nutrición, ostomías y cualquier circunstancia relacionada con la salud o la patología digestiva.

la entrevista

Las afecciones del Covid-19 van más allá de las dolencias comunes en las vías respiratorias o en los pulmones. ¿Cómo afecta al aparato digestivo?

Es muy frecuente que el paciente tenga alteraciones del gusto y del olfato, algo novedoso en cuanto a una infección viral. Además, hasta un 30% de los pacientes con coronavirus presenta diarrea, náuseas, vómitos, molestias abdominales y/o gastritis, incluso antes de iniciarse la sintomatología respiratoria. En algunos pacientes también hemos visto que se produce una alteración de las transaminasas en el hígado y eso es un marcador de peor evolución.

Usted mismo se vio afectado por el Covid-19. ¿Cuál ha sido su experiencia con la enfermedad?

No he tenido una sensación de riesgo vital, porque la sintomatología no ha sido alarmante, pero sí una afectación física muy intensa. Nunca había experimentado algo así. El cansancio era extremo y, a parte de la inapetencia, sufrí una percepción distorsionada del gusto. Todo me sabía repugnante y acabé perdiendo siete kilos en menos de diez días.

¿Qué ocurre si no se logra desarrollar una vacuna contra el Covid-19?

Con los resultados preliminares de la encuesta de seroprevalencia del Covid-19, que muestran una tasa medio de contagios del 5% en nuestro país, estamos en una situación de máxima vulnerabilidad de rebrotes. Las estrategias a adoptar requieren testar rápidamente a los posibles infectados, aislarlos y controlar de inmediato a todos sus contactos, si queremos evitar el colapso, al menos a la espera de que haya vacuna porque conseguir un tratamiento curativo es complicado. El problema es que, tras una fase virémica, el Covid-19 tiene una respuesta inflamatoria cuando evoluciona hacia casos graves en la que no hay demasiado tiempo para poner fármacos.

¿Qué lecciones está dejando está pandemia y cómo ve su gestión?

Hay que dejar la propaganda y la demagogia a un lado para apoyarse en la evidencia científica, porque no se dice que el uso de la mascarilla es fundamental en todos los ámbitos. Está claro que un sistema sanitario débil no puede responder a situaciones tan violentas como ésta. España ha sufrido mucho, porque existe un déficit real de médicos y enfermeras en Atención Primaria y la Atención Especializada, con la crisis de 2008, ha visto disminuir su número de camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes. A eso se une que el porcentaje sobre el PIB que supone el gasto sanitario ha ido cayendo y que la Salud Pública ha desaparecido. No tenemos epidemiólogos de campo, cuando son las personas que tienen que controlar los contagiados y sus contactos. Esto es crítico.

Esta crisis ha disparado la demanda de los servicios de desinfección con ozono. ¿Es realmente eficiente?

El ozono, que yo tengo en el Hospital San Juan de Dios, es el desinfectante de superficies más potente que hay, según la OMS. El problema es que –al ser tóxico en concentraciones elevadas- hay que utilizarlo con conocimiento, prudencia y precaución, evitando su uso cuando hay pacientes en la consulta. Tiene reconocida eficacia contra los patógenos conocidos, aunque todavía no hay estudios publicados contra el Covid-19 por lo reciente de su aparición, si bien lo es para otros muchos virus en los que se ha ensayado. Desaparece en cuanto ventilas por lo que su manejo es relativamente fácil. Tiene sus riesgos y limitaciones, pero también muchas ventajas porque no altera ni estructuras ni materiales y, al ser un gas, llega a todos los recovecos.