EL ESPECIALISTA

REVISTA Nº 119 – JUNIO 2015

Dalia Ávila

La especialidad de Endocrinología y Nutrición es la rama de la medicina que estudia el funcionamiento y las distintas enfermedades del sistema endocrino, las glándulas y sus secreciones específicas llamadas hormonas, así como la alimentación humana, la composición corporal, y su relación con los procesos químicos, biológicos y metabólicos.

EL ESPECIALISTA

Dalia Ávila

La Dra. Dalia Avila se licenció con la calificación “cum laude” en Medicina en la Universidad Autónoma de Honduras en el año 2010, y obtuvo el título de médico especialista en Endocrinología y Nutrición en el Complejo Asistencial Universitario de León en el año 2015. Durante su formación MIR realizó estudios en el área de endocrinología pediátrica en el Hospital Gregorio Marañón, y en sistemas de Infusión Subcutáneo Continua de Insulina (ISCI) en el Hospital Clínic de Barcelona. Recibió el título de Máster en Investigación y Medicina en la Universidad de León en 2012. Actualmente está desarrollando su tesis doctoral en disfunción tiroidea en el embarazo en el
programa de doctorado de biomedicina y ciencias de la salud, en dicho centro.

La técnica

La impedanciometría bioeléctrica (BIA) es una de las técnicas más utilizadas para el estudio de la composición corporal, ha demostrado tener una buena correlación con las técnicas clásicas como son la dilución isotópica y el método de pliegues cutáneos. La BIA es un método no invasivo e indoloro basado en la conducción de una pequeña corriente eléctrica aplicada al cuerpo, de fácil realización y seguro para evaluar los principales compartimentos: la grasa, la masa libre de grasa y el agua.

La BIA debe ser realizada con el sujeto en posición supina. Dos pares de electrodos son usados para la impedanciometría;  un primer par de electrodos de entrada, colocados en la mano derecha y en el pie derecho, sirven de trasmisor de la corriente, y un segundo par de electrodos de salida colocados en la muñeca y en el tobillo, miden la impedancia eléctrica.

Recomendaciones previo a la realización de BIA: Temperatura ambiental de 20º a 35º C.

  • No usar diuréticos por una semana.
  • No beber alcohol 48 horas antes del examen.
  • No realizar el ejercicio intenso por lo menos 12 horasantes.
  • No ingerir alimentos ni bebidas cuatro horas antes.
  • Vaciar la vejiga antes del análisis.
  • No utilizar objetos metálicos.
  • No realizar esta prueba a personas que utilicen marcapasos o estén embarazadas.

Consideraciones sobre el empleo de la BIA en el estudio de la obesidad: el estudio de la composición corporal es una herramienta potencial en la evaluación integral de los pacientes obesos. En la actualidad se reconoce la relación entre la grasa corporal y las complicaciones metabólicas características de esta patología. Indicadores antropométricos como el Índice de Masa Corporal (IMC), o el índice cinturacadera, no cuantifican directamente la grasa corporal. Estas mediciones sólo permiten definir el riesgo de las alteraciones cardiovasculares y metabólicas que se asocian a la obesidad. El uso de BIA y de la sumatoria de los pliegues cutáneos, pueden ser consideradas opciones útiles en el área clínica para evaluar
el porcentaje de grasa corporal de los individuos obesos. También se ha reportado que la mayoría de las personas obesas retienen líquidos corporales, los cuales son detectados mediante BIA.

Otras aplicaciones clínicas:

  • Cambios en la composición corporal en relación con pérdidas de peso y renutrición.
  • La farmacocinética y distribución corporal de medicamentos, en el campo epidemiológico para establecer relaciones entre composición corporal y factores de riesgo (Estudio NHANES III).
  • Índice pronóstico en infecciones por VIH, enfermos críticos, hepatopatías, insuficiencia renal y neoplasias.
  • Valoración de alteraciones de los compartimentos líquidos en las sesiones de hemodiálisis.

la entrevista

¿Desde cuándo trabaja en el Hospital San Juan de Dios de León?

Desde junio de 2015.

¿Cuál es su balance?

Positivo, es un centro que está equipado para dar un excelente atención en al área de Endocrinología y Nutrición.

¿Nos puede hablar del perfil de sus pacientes y de la patología más común?

Mis pacientes son muy variados, ya que el sistema endocrino es el principal medio que utiliza el organismo para trasmitir información, la disfunción de esté puede llevar a la afectación de muchos órganos y sistemas.

La patología más común es la obesidad, la cual se ha considerado uno de los problemas de salud pública más prevalentes y graves del siglo XXI, ya que puede dañar casi todos los aparatos y sistemas del organismo, entre ellos, corazón y pulmones, músculos y huesos, riñones y tubo digestivo, así como las hormonas que controlan la glucemia y el desarrollo sexual.

¿Cree que hay algún tipo de molestia/enfermedad dentro de su especialidad que podría evitarse? ¿Cómo?

Sí, la que he mencionado previamente. Para prevenir la obesidad y el sobrepeso, han de incorporarse hábitos de vida saludables, como alimentación sana y actividad física regular, en la que deben influir positivamente muchos sectores
de la sociedad, comenzando por la familia, seguido de colegios, medios de comunicación, sector de la alimentación, sector ocio y el entretenimiento.

¿Alguna anécdota o curiosidad?

Compartiré una curiosidad: en el año 2010, se calculó que había 42 millones de preescolares (niños menores de 5 años) con sobrepeso u obesidad en todo el mundo (OMS), lo que supuso un aumento de un 60% respecto a 1990. Un 80% de los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Los padres pueden influir en el comportamiento de sus hijos poniendo a su disposición en el hogar bebidas y alimentos saludables y apoyando y alentando la actividad física. Al mismo tiempo, se recomienda a los padres que tengan un estilo de vida saludable y lo fomenten, puesto que el comportamiento de los niños suele modelarse a través de la observación y la adaptación. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en
gran medida prevenibles. Por consiguiente hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.